Creer que el antídoto para Trump es Hillary Clinton equivale a decir que el antídoto para el cáncer es una enfermedad cardíaca, escribe el columnista John Wight en su artículo para RT en inglés titulado “Hillary Clinton tiene más posibilidades de ser presidenta de Libia que de EE.UU.”

Siendo que “la maldad y Hillary Clinton van de la mano”, suponerla como antídoto para el actual inquilino de la Casa Blanca constituye una “grotesca perversión de la democracia”, agrega.
El autor afirma que la maldad conforma su especialidad, ataviada con las ropas del liberalismo. Parafraseando a Einstein, Wight sostiene que el liberalismo es “el sarampión de la humanidad” y que el caso de Hillary Clinton es el ejemplo más atroz.

“Ella es una mujer para quien el mundo y todo lo que hay en él es equivalente a un bufet que es útil solo en la medida en que alimenta y nutre la hegemonía estadounidense“, recalcó.

La campaña de Clinton para acceder a la Casa Blanca se desmoronó en 2016, desprovista de credibilidad “como una oveja despojada de su lana”, en su caso, “por el pastor de la verdad que es WikiLeaks“[…] “Corrupción, negocios a dos bandas, mentiras y mendacidad”, remarca el autor. Lejos de dirigir la atención a sí misma como la responsable de la derrota, la ira fue desatada hacia Rusia, Julian Assange y WikiLeaks, afirmando que había una conspiración contra ella. El resultado fue una investigación liderada por Robert Mueller, el exdirector del Buró Federal de Investigaciones (FBI), sobre la “inexistente influencia rusa” en las elecciones de 2016. Dicha investigación se conoció mundialmente como ‘Russiagate’ y, hasta la fecha, no ha aportado ninguna evidencia creíble sobre la implicación de Rusia en la victoria de Donald Trump, sostiene el autor.

Según John Wight, los Clinton y Obama han sido los responsables de dar a luz a personas como Donald Trump, así como su “caos neoliberal” es el causante de un populismo de derechas. “Si esta rabia populista de derechas puede generar más caos neoliberal en 2020, entonces el experimento estadounidense sobre el culto al individuo seguramente dé paso a una segunda guerra civil”, añade el columnista.

De cara a las masas necesitadas de EE.UU. y las naciones que quieren romper con los “tentáculos del imperio”, John Wight señala que apenas hay diferencias entre las alas del Partido Demócrata y el Partido Republicano en este “simulacro de democracia”.

 

Fuente: rt.com

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