Cuando pensamos en Palestina, las primeras imágenes que vienen a nuestra mente son de conflicto, de violencia y de muerte. Para nadie es un secreto que el enfrentamiento entre palestinos y judíos casi todos los días parece no estar cerca de su resolución en el Medio Oriente, y a veces es imposible imaginarnos cómo es la vida cotidiana de una juventud que debe subsistir en una zona de guerra. Pero pese al desierto y a las balas, todos deben enfrentarse también al día a día, y parte de ello es tener una escena musical local. Suena como una idea poco probable, pero no imposible.

El documental Palestine Underground de Boiler Room estrenado esta semana nos lleva justamente con una cámara al corazón de la floreciente escena musical underground en el territorio palestino ocupado mejor conocido como Cisjordania. Filmada el pasado mes de junio, la película sigue a diversos colectivos de música palestina alternativa, incluyendo a DJs de techno y a productores de hip-hop y raperos de trap antes de una presentación en Ramallah.

El filme fue producido por Anaïs Brémond y dirigido por la documentalista Jess Kelly de BBC y Channel 4, quienes quisieron desafiar los estereotipos occidentales de la vida en el medio oriente. Durante un par de semanas, un crew tipo guerrilla se fue por Gaza y Haifa, explorando la comunidad musical y a los fanáticos que los siguen luego de pasarse un año comunicándose a través de Internet para conocerse mejor y establecer un nexo de confianza, ya que muchos medios de comunicación occidentales tergiversan la complicada situación política del lugar.

En el documenta, puede verse a artistas palestinos como DJ Oddz saltando el muro de separación hacia Israel, demostrando que las brutales tensiones políticas incluso se entrelazan con la música, mientras dice lo siguiente a la cámara: “No se puede construir un muro y decir que no se puede ir y hacer esto. Esto es música, es un derecho de todos”.

La frase realmente resume el espíritu del documental, ya que muchos de los artistas arriesgan la vida por ese derecho de compartir con su público en escenarios under, que florecen en su creatividad a pesar de las restricciones impuestas por el gobierno israelí. Aunque los movimientos de estos artistas son sus movimientos son restringidos y hay un toque de queda a medianoche, la escena musical palestina se niega dejarse morir.

Disfruta del documental Palestine Underground a continuación:

Fuente: palestinalibre.org /

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