El Consejo de Seguridad Nacional y Defensa (CSND) de Ucrania se reunió de urgencia en plena noche del domingo en Kiev con el presidente Petro Poroshenko para pedir la ley marcial tras el incidente militar con Rusia en el estrecho de Kerch.

Finalmente este lunes Poroshenko firmó un decreto declarando al país en estado de excepción por posibles ataques rusos. En principio la medida era por 60 días con movilización de tropas y luego se fijó en un mes, aunque puede levantarse en cualquier momento. Resta la aprobación del Parlamento.

El choque en el Mar Azov es “una nueva etapa de la agresión rusa”, afirmó el mandatario.

Poroshenko tomó la medida tras conversar con el secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, y aclaró que no habrá recortes en derechos y libertades fundamentales de los ciudadanos.

La intención, según el secretario del CSND Alexandr Turchínov, es crear las condiciones para repeler una posible “agresión militar” y cualquier amenaza a la independencia e integridad territorial.

El ministro ruso de Relaciones Exteriores, Serguéi Lavrov, criticó la decisión y pidió a los socios occidentales de Kiev que “calmen” a las autoridades ucranianas.

En la sesión de emergencia del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, pedida por Kiev y Moscú, este lunes Estados Unidos acusó a Rusia de violar la soberanía ucraniana. Los rusos plantearon lo contrario, pero su petición fue rechazada por los 15 miembros permanentes.

Las Fuerzas Armadas rusas confirmaron el incidente naval del domingo, en el que se lanzaron disparos de cañón, marineros ucranianos resultaron heridos y Moscú secuestró 3 embarcaciones (2 unidades militares y 1 remolcador) del país vecino con el que mantiene una ardua disputa desde la ocupación de la península de Crimea, en 2014.

El Parlamento de Ucrania no avaló la ley marcial ni siquiera después de la anexión rusa de Crimea o de la sublevación prorrusa en el este del país.

La Cancillería rusa expresó su “firme protesta” por el comportamiento de la Armada ucraniana, a la que señaló por escenificar una provocación para que a Rusia le impongan más sanciones. Justamente este lunes el embajador ucraniano ante la ONU, Volodymyr Yelchenko, reclamó que la comunidad internacional endurezca las sanciones contra Rusia.

Durante la noche del domingo estalló la protesta en la capital ucraniana e incluso se incendiaron algunos autos frente a la embajada rusa.

El presidente Poroshenko precisó que ni siquiera la ley marcial significaría “una declaración de guerra”.

“Ucrania no tiene programado hacerle la guerra a nadie”, aseguró, y definió el episodio de los buques como “no provocado y una locura“.

El Ministerio de Defensa informó que dio la orden de poner a las fuerzas armadas en estado de alerta operativa.

Qué pasó

Todo ocurrió el domingo, cuando el remolcador ucraniano Yani Kapu transportaba las lanchas artilladas Berdiansk y Nikopol a través del estrecho de Kerch, que divide el Mar Negro del Mar de Azov. Habían zarpado del puerto de Odessa e iban hacia Mariupol.

Rusia impidió la maniobra, al considerar que se trataba de una “violación de sus aguas”. Hubo un ataque y 3 militares ucranianos terminaron heridos, aunque estables. Las 3 naves fueron escoltadas al puerto de Kerch, en Crimea, luego abierto al tráfico marítimo sólo civil.

Ucrania acusó al vecino de una “agresión no provocada” porque le había advertido sobre el paso de sus buques.

Se trata de una de las escaldas más graves entre ambos paísestras la anexión de Crimea a Rusia, en 2014.

La tensión en el zona creció además desde mayo de este año, luego de que el presidente ruso Vladimir Putin inaugurara un puente ferrocarretero de 18 kilómetros sobre el estrecho de Kerch para conectar Crimea con Krasnodar. Rusia aumentó las inspecciones sobre los barcos ucranianos que entran o salen del Mar de Azov, lo cual para Kiev es “un bloqueo de hecho”.

Moscú convocó al encargado de negocios interino ante el Ministerio de Exteriores y pidió a Ucrania que “garantice de inmediato la seguridad” en su sede diplomática “para evitar graves consecuencias“.

Reacciones mundiales

La Unión Europea dijo que los hechos ocurridos en el el Mar de Azov “son inaceptables y esperamos que Rusia deje ir de inmediato las naves y la tripulación”. La Comisión Europea condenó “la agresión a Ucrania”, que generó una “peligrosa escalada”.

El gobierno británico condenó el “acto de agresión”: “Este incidente aporta nuevas pruebas de las acciones desestabilizadoras de Rusia en la región y de su continuada violación de la integridad territorial ucraniana”, dijo un vocero.

Francia deploró el uso de la fuerza por parte de los rusos: “Nada parece justificarlo”, señaló un portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores, en vísperas de una visita del canciller ruso Lavrov. “Esta situación es consecuencia directa de la anexión de Crimea en violación del derecho internacional.”

El presidente norteamericano Donald Trump aún no se pronunció públicamente pero “monitorea” lo que sucede, según dijo su vocera Sarah Sanders.

Turquía se declaró “inquieta” y pidió el fin de la “escalada”, mientras que China reclamó que Moscú y Kiev “resuelvan sus diferendos a través del diálogo y las consultas“.

El viceprimer ministro polaco, Piotr Glinski, afirmó que “no se puede permitir” la “agresión” de Rusia a Ucrania.

“Estamos muy preocupados por el aumento de las tensiones. Holanda apoya plenamente la integridad territorial de Ucrania”, dijo el ministro holandés de Exteriores, Stef Blok.

El presidente del Consejo Europeo Donald Tusk se pronunció vía Twitter: “Condeno el uso de la fuerza en el mar de Azov. Las autoridades rusas deben devolver a los marineros ucranianos, a los buques y abstenerse de nuevas provocaciones“.

El portavoz del Gobierno de Alemania Steffen Seibert dijo que ese país “llama a la cautela y a rebajar la tensión”. Y el ministro germano de Exteriores Heiko Maas definió que la situación era “muy inquietante” y que “no es aceptable un bloqueo ruso” y propuso una mediación francoalemana.

El canciller español Josep Borrell llamó a “evitar que el conflicto se propague“.

 

Fuentes: ANSA, Reuters, EFE, AP, AFP.

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