La monarquía saudita suele ser conocida por sus excentricidades. El rey suele viajar con más de un avión privado, en el que lleva todo lo que necesita… Incluso inodoros de oro para su uso personal. Pero esta vez la noticia no es esa sino que, en un contexto de mucho malestar por el accionar de Riad, la embajada saudita en Buenos Aires se blinda para recibir al príncipe heredero, que participará del evento en 30 de noviembre y el 1 de diciembre.

Ubicada en el exclusivo Barrio Norte, en Avenida Libertador 2141, esquina Ocampo, la Embajada se prepara para recibir a Bin Salman. Una enorme grúa roja ya está instalando vidrios blindados  de color verde en todas las ventanas de la residencia. El objetivo es proteger al monarca de cualquier agresión… Es que el asesinato de Khashoggi y la intervención saudita en Yemen pueden traerle más de un problema legal en Buenos Aires.

La ONG estadounidense Human Rights Watch pidió a la Justicia argentina investigar la responsabilidad de Bin Salman por crímenes de lesa humanidad.

Según la documentación a la que accedió Infobae, la presentación de 14 páginas fue realizada por Kenneth Roth en nombre de la ONG. El fiscal Ramiro González evaluará si abre una investigación penal en la Argentina. El juez del caso es Ariel Lijo.

En el petitorio del escrito, la organización solicitó a la Fiscalía que “tome en cuenta la información y los estándares internacionales para evaluar la presunta responsabilidad penal de Mohammed bin Salman por presuntos crímenes internacionales que están sujetos a jurisdiccción universal, a la luz de las obligaciones de Argentina conforme al derecho internacional de los derechos humanos y el derecho internacional humanitario”.

Se trata de la jurisprudencia que permitió detener, por ejemplo, a los ex militares argentinos en distintos puntos del mundo, cuando aquí regían las leyes de obediencia debida y punto final; o en la que se basó la jueza María Servini para analizar los crímenes del franquismo.

La denuncia de la ONG de Estados Unidos apunta contra “Mohamed Bin Salman, príncipe heredero, viceprimer ministro y ministro de Defensa de Arabia Saudita, ante su inminente llegada al país por el G20 por delitos de lesa humanidad en Yemen”.

El escrito menciona como un factor a considerar las “torturas y malos tratos infligidos por autoridades sauditas a mujeres, incluyendo descargas eléctricas, azotes en los muslos y agresiones sexuales”, y la muerte del periodista Jamal Khashoggi, que conmocionó al mundo.

Mohammed está sospechado de ser el instigador de las torturas y golpes del cadáver del periodista opositor en la embajada del reino en Estambul, que fue descuartizado y disuelto en ácido. Arabia Saudita reconoció el asesinato aunque rechazó que el poderoso príncipe heredero esté vinculado con él.

El escrito hace especial hincapié en los crímenes ocurridos en Yemen, “un país ubicado en la península arábiga que en los últimas semanas presenta serios conflictos políticos y civiles que han provocado la muerte de aproximadamente 650 personas y más de 2000 heridos, según informó la ONU”.

A criterio de la ONG, “existe amplia evidencia de que la coalición liderada por Arabia Saudita que ha llevado a cabo una campaña militar en Yemen desde marzo de 2015 es responsable de graves violaciones al derecho internacional humanitario incluido ataques aéreos indiscriminados contra civiles y el uso de municiones prohibidas  por el derecho internacional.

 

Fuente: infobae.com

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