El petróleo que determina el precio de los combustibles líquidos, el Brent, cayó un 30% en casi dos meses.

Sin embargo, a pesar de que el costo del crudo representa casi el 40% del precio en los surtidores y de que el mercado está liberado, el valor del litro de nafta, hasta ahora, no bajó en la Argentina.

No ocurre lo mismo en los dos países vecinos más grandes: Brasil y Chile, donde sí se viene produciendo una rebaja en los precios en las últimas semanas.

“El precio promedio de la gasolina en las estaciones de servicio brasileñas cayó un 1,3% la semana pasada hasta los 4,554 reales por litro”, publicó este lunes Folha do Sao Paulo. De esta forma, ya acumula “una caída del 3,3% en los surtidores en los que va del mes”, agrega el medio.

En la Agencia Nacional del Petróleo, Gas Natural y Biocombustibles (ANP), organismo encargado de la administración y control del sistema energético, no están conformes y piden que la rebaja sea mayor, ya que consideran que el precio del crudo cayó en un porcentaje mucho más amplio para las refinerías.

En un comunicado enviado a Petrobras, la ANP quiere saber por qué la caída de los precios de los combustibles en las refinerías no llega en un porcentaje superior registrado hasta ahora en los surtidores. Según Estadao, las distribuidoras de combustibles “tienen 15 días para responder”.

“El precio del petróleo sigue hundiéndose y anticipa mayores bajas de las bencinas”. Así titula La Tercera de Chile.

El jueves pasado, la Empresa Nacional del Petróleo de ese país, que semanalmente publica los precios de los combustibles, informó una baja de entre 5,8 y 8,1 pesos en las naftas de 93 y 97 octanos y en el gasoil, según la región.

Bajas similares se habían producido en las semanas previas y, se esperan, ocurran también en diciembre.

El ministro de Hacienda de la Nación, Nicolás Dujovne dijo este martes que “están dadas las condiciones” para que baje el precio de las naftas en todo el país.

La baja de tarifas “va a depender de las decisiones que tomen las compañías”, afirmó.

El ministro argumento que la baja del petróleo a nivel internacional y la paz cambiaria son claves.

Sin embargo, hay tres factores que obstaculizarían esa rebaja.

Por un lado, el nuevo repunte del dólar, que subió más de 1,50 peso (hasta 39,50) esta semana y acumula un 5% desde el jueves pasado.

Otro elemento que podría estropear la intención de bajar la nafta es el componente impositivo. Hay que tener en cuenta que en diciembre va a impactar en el precio de los combustibles líquidos el ajuste trimestral de los impuestos.

Se trata del Impuesto a la Transferencia de Combustibles (ITC) y al Impuesto al Dióxido de Carbono (IDC). Ambos son un valor fijo por litro que se mueven, cada tres meses, por la inflación.

La suba que corresponde aplicar desde el 1º de diciembre tendrá como parámetro el la variación del IPC Nacional entre julio, agosto y septiembre, el trimestre más inflacionario del año.
Esos impuestos, en conjunto, representan aproximadamente el 30% del valor en surtidor.

Finalmente, un tercer problema: saber si se trasladará a los surtidores la modificación del precio de los biocombustibles.

El pasado 15 de noviembre, el Gobierno aumentó un 2,1% el precio del biodiesel y un 8,3% el del bioetanol a base de maíz. El bioetanol elaborado a base de caña de azúcar tuvo una baja de 3,3%.

Como el gasoil se corta con un 10% de biodiesel; y la nafta, con un 12% de bioetanol, la petroleras tienen esta carta para recortarle algún punto a una potencial reducción del precio.

 

Con información de lavoz.com.ar

 

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