Según afirman, el proyecto de la empresa australiana Dark Horse daría lugar a una actividad con un eventual alto impacto ambiental para la región. Pero voceros de la mina y del Gobierno provincial apuntan, en cambio, que se trata sólo de un anteproyecto y sugieren que no se realizaría porque la cantidad de ese metal encontrado no es el que se esperaba.

Manifestantes solicitaron que se declare a Las Tapias y a su ejido libre de megaminería. La localidad se encuentra entre Villa de las Rosas y Villa Dolores. En el primero, rige una ordenanza desde 2008 en esa dirección. En la principal ciudad del valle, esa cuestión se trató con el apoyo del bloque de la mayoría y del gobierno municipal.

Los municipios no tienen jurisdicción sobre áreas mineras, aunque sí podrían prohibir la circulación de materiales por su ejido.

En más de diez localidades del valle se crearon asambleas vecinales para debatir el proyecto de esta mina. Más de 500 personas se reunieron el viernes pasado en Villa de las Rosas para manifestar su rechazo y en las redes sociales son constantes las manifestaciones contrarias al emprendimiento. Enrique Rébora, intendente de Villa de las Rosas, manifestó su rechazo también.

El impacto de las voladuras que se utilizarían y el avance sobre el bosque nativo se observan como los principales daños posibles.

El biólogo Gerardo Coria, del Foro Ambiental de Traslasierra explicó a La Voz: “El impacto posible reside en las grandes cantidades de material que deberían extraerse, lo que implica explosiones y producción de escombros y polvo. Se extraería un mineral llamado “espodumeno” donde el litio está mezclado con otros metales, y como en Córdoba no pueden usarse sustancias tóxicas para extraerse, se lo podría llevar en bruto a San Luis u otra provincia donde no está prohibido el lavado químico”. Según el foro, la Secretaría de Minería de la Provincia habría permitido prospecciones en más de 300 hectáreas.

Respecto de la falta de información que varios sectores le adjudican a los vecinos que se oponen, Coria replicó: “Siempre pasa lo mismo: primero no te dan información, y luego te acusan por no tenerla”.

Jorge Enrique Cornaglia, funcionario de la Secretaría de Minería de la Provincia, llegó a Las Tapias por este debate abierto. En conferencia de prensa, explicó: “Lo que se ha hecho es una tarea investigativa, una búsqueda. Lo que viene después es una evaluación para determinar si se hacen extracciones o no, y lo más posible es que no se hagan”.

“Aparentemente, por lo que sabemos, no hay una provisión importante de litio, de acuerdo a lo que se ha explorado, que justifique que ni siquiera se siga explorando”, dijo el funcionario.

La empresa Dark Horse, en caso de avanzar en el proyecto, operaría sobre terrenos donde la firma Andino Minerales extrae desde hace décadas berilo, cuarzo, feldespato y mica, además de piedras para construcción.

Juan Andino, titular de esa firma que tiene la concesión autorizada de la explotación desde 1980, señaló ayer a este diario: “No hay posibilidades de que se lleve adelante el proyecto del litio, la cantidad de espodumeno que buscan no es suficiente como para que se inicie una extracción a gran escala”. Y agregó: “Hace muchos años sacamos unas vetas de espodumeno, que le vendimos a las fábricas de cerámica, pero no se ha encontrado algo importante”.

Respecto del impacto del polvillo por las canteras en la salud, Andino respondió: “Tengo 72 años y desde los 10 trabajo con mi padre en minería, y no tengo ningún problema respiratorio”.

Como contrapunto, Marcela Carrizo, maestra de la única escuela primaria de Las Tapias, situada a 500 metros de la actual mina, planteó sus temores: “Los vecinos más cercanos nos cuentan que sienten ardor en los ojos y olor a sal. Mi padre trabajó en minería y terminó con problemas pulmonares. Pero no nos asusta el impacto de hoy, sino el que podría haber con explotaciones a gran escala. Y nos inquieta que en el pueblo hay presiones políticas por este tema”.

 

Por Miguel Ortíz

Fuente: lavoz.com.ar

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