Los jefes de Estado de Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, Paraguay y Perú firmaron en Santiago de Chile la declaración para crear el Prosur, que pondría fin a la Unasur.

Varios de los mandatarios de Suramérica se reunieron este 22 de marzo en el palacio de La Moneda, sede del Gobierno chileno en Santiago, y firmaron la Declaración de Santiago para la “renovación y el fortalecimiento de la integración de América del Sur”, documento que otorga acta fundacional a un nuevo ente de integración regional: el Prosur.

Los presidentes de Argentina, Mauricio Macri; Brasil, Jair Bolsonaro; Colombia, Iván Duque; Ecuador, Lenín Moreno; Paraguay, Mario Abdo Benítez, y de Perú, Martín Vizcarra, junto con el mandatario chileno, Sebastián Piñera, asistieron al Foro para el Progreso y Desarrollo de América Latina. Entre otros gobiernos de izquierda, faltó Nicolás Maduro, cuyo liderazgo es considerado ilegítimo por la totalidad de estos mandatarios.

Uno de los primeros puntos en la agenda fue el “diálogo para la coordinación y colaboración en América del Sur”, que se desarrolló en público para los medios de comunicación. En privado, los jefes de Estado conversaron sobre los “desafíos y oportunidades sectoriales para la integración regional”.

En el documento se señala que el Prosur tenga “una estructura flexible, liviana, no costosa, con reglas de funcionamiento claras y con un mecanismo ágil de toma de decisiones que permita avanzar a Suramérica en programas concretos de integración”.

La Declaración de Santiago fue firmada por los presidentes de Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, Paraguay y Perú; además del embajador de Guyana en Chile, George Talbot.

Los vicecancilleres de Bolivia y Uruguay y el embajador de Surinam en Cuba no firmaron por haber participado en calidad de observadores.

Para Prosur la infraestructura, energía, salud, defensa, seguridad y combate al crimen, prevención y manejo de desastres naturales son temas prioritarios.

Estos son los seis puntos de la declaratoria:

“1. Nuestra voluntad de construir y consolidar un espacio regional de coordinación y cooperación, sin exclusiones, para avanzar hacia una integración más efectiva que nos permita contribuir al crecimiento, progreso y desarrollo de los países de América del Sur.

2. Nuestro reconocimiento a la propuesta de crear un espacio de diálogo y colaboración suramericana, el Foro para el Progreso de América del Sur (Prosur), e instruimos a los Ministros de Relaciones Exteriores a profundizar el diálogo de conformidad con los términos de esta Declaración.

3. Que este espacio deberá ser implementado gradualmente, tener una estructura flexible, liviana, no costosa, con reglas de funcionamiento claras y con un mecanismo ágil de toma de decisiones que permita avanzar a Suramérica en entendimientos y programas concretos de integración en función de los intereses comunes de los Estados y de acuerdo a sus propias realidades nacionales.

4. Que este espacio abordará de manera flexible y con carácter prioritario temas de integración en materia de infraestructura, energía, salud, defensa, seguridad y combate al crimen, prevención y manejo de desastres naturales.

5. Que los requisitos esenciales para participar en este espacio serán la plena vigencia de la democracia, de los respectivos órdenes constitucionales, el respeto del principio de separación de los Poderes del Estado, y la promoción, protección, respeto y garantía de los derechos humanos y las libertades fundamentales, así como la soberanía e integridad territorial de los Estados, con respeto al derecho internacional.

6. Que las República de Chile sostendrá la presidencia “pro tempore” de este proceso durante los próximos 12 meses, y luego será entregada a la República de Paraguay”.

Prosur, un grupo para “finiquitar” la Unasur

La idea fue de los presidentes Piñera y Duque para buscar un nuevo organismo de integración para América del Sur y reemplazar la Unión de Naciones Sudamericanas (2008). El objetivo es que el Prosur sea un organismo “más dinámico, menos burocrático y despejado de ideología”, tal y como los protagonistas de este encuentro han ido anunciado desde que Duque hiciera pública esta iniciativa el pasado enero.

Con esta nueva alianza, expresó días atrás el canciller de Paraguay, Luis Alberto Castiglioni, se pretende “finiquitar” la Unasur.

“Está excluido solamente Venezuela porque no cumple con los requisitos ni de democracia y Estado de derecho, ni el de respeto a las libertades y los derechos humanos de sus habitantes”, expresó días atrás Piñera. Por eso no se encuentra en el evento Nicolás Maduro.

El mandatario chileno sí invitó al jefe de la Asamblea Nacional de Venezuela, Juan Guaidó, quien fue proclamado presidente interino del país el pasado 23 de enero, pero no asistió al evento.

Propuesta de “un foro sin ideologías” despierta el escepticismo

“Queremos crear un foro de diálogo, de encuentro, de coordinación y colaboración que favorezca la integración y el desarrollo de nuestros pueblos y queremos que sea un foro sin ideologías, sin burocracia, que sea un foro de diálogo franco y directo”, explicó Piñera durante la apertura del encuentro.

Pero algunos de los observadores ven con escepticismo esta iniciativa. La respuesta negativa a la invitación por parte de los presidentes de Bolivia, Evo Morales, y Uruguay, Tabaré Vázquez, referentes de la izquierda suramericana, ha centrado algunas de las críticas contra el Prosur, que visualizan la iniciativa como un proyecto de los gobiernos de centro y de derecha de la región.

Uruguay participa como observador a través de su vicencanciller, Ariel Bergamino, pero Vázquez ya ha advertido del riesgo de generar un nuevo organismo que pueda tener una finalidad ideológica y repetir el mismo error que con la Unasur.

El expresidente colombiano Ernesto Samper, secretario general de Unasur entre 2014 y 2017, publicó un comunicado en el que señala que “nunca antes, como hoy, había sido necesaria una mayor y más cercana integración entre todos los países de América Latina. Perto esta integración no puede consistir simplemente en acuerdos para una mayor movilidad del comercio, como consecuencia de una apuesta ideológica”.

Según relató el diario chileno ‘La Tercera’, el exsecretario general de la Organización de Estados Americanos José Miguel Insulza, rechazó la creación de este nuevo bloque porque “nace dividido”. En el mismo reporte, el exministro de Exteriores brasileño Celso Amorim afirmó que que el bloque no busca unidad y su único objetivo es poner fin a Unasur.

 

Por César Rojas Angel

Fuente: france24.com

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