De acuerdo con Save The Children, un misil cayó en la entrada de un hospital cerca de la ciudad de Saada, afectando a niños, pacientes y trabajadores de la salud. Los rebeldes hutíes atribuyen el ataque a la coalición de Arabia Saudita.

Mientras este 26 de marzo se cumplían cuatro años de guerra en Yemen, los aviones seguían cargando sus misiles y las municiones continuaban perforando a este territorio sometido a una de las peores crisis humanitarias de Medio Oriente y el mundo, como valora Naciones Unidas.

Es así como, escasas horas después, un nuevo bombardeo aéreo ha tenido lugar en el país, impactando en la entrada de un hospital rural de Kitaf, ubicado a 100 kilómetros de la ciudad de Saada. La caída del misil causó la muerte de al menos siete personas, entre las que se encuentran un trabajador de la salud y sus dos hijos, dos menores y un guardia de seguridad, según la organización sin fines de lucro Save The Children, que colabora con el hospital.

De acuerdo con Reuters, que amplía que el misil también hirió a ocho personas, el objetivo del ataque era al parecer una gasolinera, que estaba a metros de la instalación médica. No obstante, para la directora ejecutiva de Save The Children, Helle Thorning-Schmidt, “este atroz escándalo es una sorpresa y una consternación”, por lo que pide una investigación urgente de los hechos.

“Inocentes niños y trabajadores de la salud han perdido la vida en lo que parece ser un ataque indiscriminado a un hospital en un área civil densamente poblada. Ataques como estos son una violación del derecho internacional”, defiende Thorning-Schmidt.

¿Un ataque de la coalición árabe?

Los residentes y el movimiento de los rebeldes hutíes tienen claro a quién culpar del ataque: a la coalición liderada por Arabia Saudita, contra quien se disputan este conflicto desde el 2015. “La brutal fuerza aérea saudita golpeó al hospital. No tienen ninguna humanidad”, denunció uno de los ciudadanos de Saada, zona controlada precisamente por los rebeldes.

Ya son cuatro años del intercambio de acusaciones: mientras la coalición insiste en que nunca ataca deliberadamente a civiles, grupos de derechos humanos la han acusado de bombardear escuelas, mercados, hogares, depósitos de alimentos de la ONU y también hospitales. Aunque los rebeldes hutíes no se salvan en cuanto al trato a los ciudadanos yemeníes, ya que precisamente Ginebra los culpa de impedir o utilizar la entrada de asistencia humanitaria.

Entre la lucha está Irán, que apoya a los hutíes y que en pleno aniversario del conflicto culpó a Arabia Saudita de seguir en actitud bélica y de no “detener la pesadilla”. “Arabia Saudita y sus aliados rechazaron el plan de paz de Irán para el Yemen en abril de 2015, afirmando que la victoria estaba en su mano en TRES SEMANAS”, escribió en Twitter el ministro iraní de Exteriores, Mohamad Yavad Zarif.

Mil niños pueden contraer cólera cada día en el país

En medio de este contexto, Save The Children pone el foco en el bienestar de los más pequeños y advierte de que los contagios por cólera están aumentando, con 1.000 posibles nuevos casos diarios en menores de 15 años. Por ese motivo hace un llamado a una “acción urgente” para evitar que la epidemia se propague, ante la llegada de lluvias.

Sin una acción de paz y con un conflicto que no culminó con las recientes negociaciones de Suecia, son los civiles, y en concreto los niños, los que pagan este tablero bélico entre los rebeldes hutíes, la coalición árabe, Irán y Estados Unidos. Un tablero que empeoró en marzo de 2015, luego de que los hutíes tomaran el control de gran parte del oeste del país y expulsaran al presidente Abdrabbuh Mansour Hadi, mientras la coalición de Arabia Saudita se adjudicó la misión de restaurar el poder de Hadi.

Así han muerto al menos 226 niños y han sido heridos otros 217, en ataques aéreos liderados por Arabia Saudita solo en el último año.

 

Por Janira Gómez Muñoz

Fuente: france24.com