Tras el fracaso de las conversaciones sobre la formación de un gobierno de transición, el ejército sudanés disolvió violentamente una sentada de la oposición. Más de 35 manifestantes murieron.

 

El lunes por la mañana temprano, las fuerzas de seguridad se trasladaron a la plaza donde los manifestantes habían protestado durante semanas en el centro de Jartum, la capital de Sudán. Según testigos y activistas, los soldados atacaron con porras, gas lacrimógeno y armas de fuego. Los manifestantes lenataron barricadas con neumáticos en llamas.

Muchos muertos y heridos

Esta manifestante aún parece querer luchar, pero la mayoría huyó ante la acción militar masiva. Los vídeos en las redes sociales muestran a personas corriendo para salvar sus vidas en las calles de Jartum. Según el Comité Central de Médicos Sudaneses, más de 35 manifestantes murieron el lunes y cientos más resultaron heridos.

 

La comunidad internacional está consternada

Los manifestantes hacen todo lo posible para protegerse de los militares cuyas acciones han sido duramente criticadas en el mundo. Según informes de prensa, Abdel Fattah Burhan, Presidente del Consejo Militar de Transición, prometió investigar los incidentes. Alemania y Gran Bretaña han solicitado una sesión especial del Consejo de Seguridad de la ONU debido a la crisis en Sudán.

Los militares anuncian nuevas elecciones

Partidarios de los militares sostienen una pancarta con imágenes de los generales Mohamed Hamdan Dagalo y Burhan. Después de los sangrientos enfrentamientos, este último anunció que quedarán sin efecto las promesas hechas anteriormente a la oposición. Según el presidente del Consejo Militar Transitorio, se celebrarán nuevas elecciones “bajo observación internacional” en un plazo de nueve meses.

La esperanza disminuye

Este graffiti con la palabra “libertad” encarna el espíritu de optimismo que prevaleció en Sudán cuando el ejército derrocó al gobernante Omar al-Bashir en abril, tras meses de protestas masivas. El cambio democrático parecía posible, y se mantuvieron conversaciones con los militares. Pero con su acción brutal del lunes, un acuerdo parece ahora muy lejano.

Se anuncian más protestas

Durante semanas, miles de personas habían ocupado las calles alrededor del cuartel general del ejército en Jartum. El bloqueo contribuyó significativamente a la caída de Al-Bashir y continuó después. El ejército justificó su ataque al campamento de protesta diciendo que representaba un “peligro para la seguridad y la paz pública”. La oposición ha llamado a la desobediencia civil.

 

Fuente: dw.com

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