Suecia considera que para salir de Maduro es necesario involucrar a los factores de poder internacionales como Cuba, Rusia y China

La comunidad internacional insiste en continuar con los diálogos de Noruega relacionados con Venezuela y para ello representantes cubanos, rusos, turcos, de la Unión Europea (UE), el Vaticano y la Organización de las Naciones Unidas (ONU) se habrían reunido en Suecia.

Un reportaje publicado por AlNavío señala que el embajador de Suecia en los países andinos, Tommy Stromberg, es una pieza clave, pues tanto él como los mediadores noruegos insisten en continuar con los diálogos y proponer una salida electoral en el país suramericano.

Explica el portal digital que Suecia considera que para salir de Maduro es necesario involucrar a los factores de poder internacionales como Cuba, Rusia y China que tienen fuertes intereses políticos y económicos con el régimen de Maduro. Al parecer los aliados de Nicolás Maduro quieren transmitir el mensaje de que quieren participar en las negociaciones.

Algunos rostros identificados en Estocolmo son los de Alexander Shchetinin, director del Departamento para América Latina de la Cancillería rusa, y el excanciller uruguayo y expresidente del Banco Interamericano de Desarrollo, Enrique Iglesias, quien también era el representante del Grupo de Contacto de la UE para Venezuela.

Lo curioso de esta reunión en Estocolmo es que no había representantes de Venezuela ni por el lado del presidente (e) Juan Guaidó, ni por el del régimen de Maduro; sin embargo Guaidó reconoció que el encuentro se dio. Dijo que «muestra claramente que hay consenso en el mundo para las nuevas elecciones presidenciales».

Sin embargo, en Venezuela no hay posibilidad de elecciones libres, transparentes y con garantías democráticas, si Maduro no sale de su cargo y se conforma un nuevo Consejo Nacional Electoral (CNE).

Han pasado cinco meses desde que Guaidó asumió la Presidencia (e) de Venezuela tras la usurpación de Nicolás Maduro; sin embargo pareciera que tantos diálogos y negociaciones postergan la implementación de sanciones y por lo tanto la caída del régimen.

Aunque Guaidó cuenta con el respaldo de más de 50 países que lo reconocen como el presidente legítimo de Venezuela, la verdad es que la mayoría de esos gobiernos han preferido no actuar contra la dictadura.

El panorama en Venezuela no es alentador, la crisis humanitaria se profundiza mientras Guaidó no convoca una intervención internacional y los países tampoco se ofrecen; entre tanto, Maduro sigue en el poder y los días pasan recortando las posibilidades de una salida a corto plazo.

El diario ABC de España publicó un artículo donde hasta Donald Trump pareciera estar perdiendo el interés sobre Venezuela. Aunque está decidido a seguir sancionando al régimen, el nivel de su discurso ha mermado y Guaidó también ha perdido fuerza.

En apenas seis meses concluirá el mandato de Guaidó; y en 2020 deberían llevarse a cabo nuevas elecciones a la Asamblea Nacional, ocasión que el chavismo está esperando con ansias volver a controlarlo.

Si de aquí al 2020 Maduro continúa en el poder, probablemente las elecciones parlamentarias sean amañadas y finalmente el chavismo se apropie de todos los Poderes Públicos, la crisis se acentuará y el socialismo habrá ganado la batalla.

Como dice Emili J. Blasco en su artículo del ABC: «Cuando más tarden las elecciones, mayor capacidad tendrá Maduro de controlar un electorado cada vez más reducido a las clases populares que comen de la «beneficencia» chavista y más argumentos en su mano para celebrar conjuntamente las presidenciales y las legislativas, acortando así el mandato de la Asamblea Nacional».

¿Socialismo para rato?

Ya Venezuela cuenta con un Poder Judicial en el exilio, representado por magistrados que debieron huir del país para evitar su detención. Además, cuenta con un Ministerio Público, también en el exilio luego de que Maduro buscara detener a la fiscal general Luisa Ortega Díaz. Sin embargo, parece que esto no le es suficiente, ya que está dispuesto a acabar con toda la oposición venezolana.

Recientemente, el presidente Guaidó señaló en una entrevista que una intervención militar «sería necesaria si Maduro decidiera radicalizarse», pero la ciudadanía se pregunta qué más tiene que pasar para acabar con la dictadura que diariamente viola los derechos humanos.

Una encuesta reveló que el 89% de los ciudadanos verían con buenos ojos que una coalición militar extranjera termine con la dictadura de Maduro, que usurpa el poder desde el pasado 10 de enero de 2019. Los venezolanos han entendido que ya no quedan opciones pacíficas para salir del régimen.

Mientras todo esto sucede, gobiernos del mundo reaccionan con comunicados contra la persecución dictatorial, pero ninguna toma acciones contundentes.

De seguir dándole tiempo a Maduro y a su círculo para que se fortalezca, Venezuela podría terminar implementando en forma el mismo modelo que los Castro instauraron en Cuba, solo que con más refugiados por el mundo y mayores consecuencias políticas, económicas y de seguridad para toda la región.

 

Por Sabrina Martín

Fuente: panampost.com

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