Los países de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN) temen que el proteccionismo de EEUU los afecte y planean llevar sus temores hasta la cumbre de líderes mundiales del G20 de Osaka del 28 de junio. El grupo de países asiáticos declaró sus intenciones desde Bangkok, donde el 23 de junio concluyó la 34 cumbre de la ASEAN.

Desde la ASEAN —Myanmar, Tailandia, Malasia, Singapur, Vietnam, Laos, Camboya, Brunéi, Indonesia y Filipinas—están seguros de que la pronta firma del acuerdo de Asociación Económica Integral Regional (RCEP) ayudará a sus países miembros a compensar la negativa influencia del conflicto económico entre Estados Unidos y China. Aunque durante los últimos meses las labores para ayudar a llegar a ese acuerdo han llegado a un punto muerto por las desavenencias entre sus miembros.

A Australia y a Nueva Zelanda les preocupa que el borrador no garantice los derechos laborales de los miembros de las minorías nacionales y que no se estipulen medidas para proteger el medioambiente. India, por ejemplo, tiene miedo de que los productos chinos reemplacen el mercado que ocupan los suyos.

En general, los países de la ASEAN están preocupados por las consecuencias de la actual guerra comercial entre Estados Unidos y China, y por eso hacen hincapié en la importancia de la integración económica, según dijo el 24 de junio el primer ministro de Singapur, Lee Hsien Loong.

Llegar a un acuerdo para lanzar la RCEP ayudaría a los países de la ASEAN en una situación en la que la economía mundial está inmersa en un torbellino de problemas, ha insistido Loong. “También necesitamos el consentimiento de los países socios del noreste asiático, de la India, de Australia y de Nueva Zelanda para el acuerdo”, ha añadido.

Mijaíl Beláyev, un docente del Instituto Ruso de Estudios Estratégicos, señala a Sputnik que la retahíla de restricciones comerciales estadounidenses a China “empuja” a otros países a consolidar una unión mutua, a unir esfuerzos comunes y a trabajar en acuerdos multilaterales que regulen y consoliden su cooperación.

En la ASEAN “crece la percepción de que las acciones de Estados Unidos no se limitan a la fricción comercial con China: de que si le hacen esto a China, pueden hacer lo mismo con los demás. Es bastante difícil para los estadounidenses competir con China, pero es mucho más fácil presionar a los países de la ASEAN. Sobre todo si van a enfrentarse a esa presión estadounidense solos”, explica Beláyev.

Por eso es fundamental, explica, que los países de la organización lleguen cuanto antes mejor a un acuerdo.

Desde hace mucho tiempo, los países de la ASEAN han promovido la integración en el sudeste asiático y una integración regional aún más amplia, según Ge Hongliang, un experto del Centro de la ASEAN del Instituto de Nacionalidades de Guangzhou (China). Añade que desde la organización se pone énfasis en la necesidad de fortalecer su papel en los asuntos regionales e internacionales.

“La ASEAN siempre ha sido una defensora del sistema multilateral de libre comercio y de que la cadena mundial de suministro sea estable. Que la OSEAN haya dado un nuevo impulso a la firma del acuerdo para la RCPE demuestra que está decidida a proteger el sistema de comercio normal”, opina Ge.

Los líderes de la ASEAN se han comprometido a elaborar pronto un código de conducta para el mar de China Meridional. Por ahora se ha aprobado el proyecto. Ahora se espera que la primera de las tres rondas de negociaciones sobre el código que se ha propuesto concluya en 2019. El calendario de consultas en el que se está moviendo la ASEAN coincide con la visión de China de establecer un calendario para que las partes firmen el código.

El gigante asiático espera concluir las negociaciones sobre el texto para el mar de China Meridional mediante la firma de un acuerdo definitivo que mantenga la paz en la región en un plazo de tres años, según declaró en noviembre de 2018 el primer ministro chino, Li Keqiang, durante la primera visita a Singapur de un primer ministro chino en 11 años.

 

Fuente: sputniknews.com

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