Las Naciones Unidas arremeten contra Estados Unidos por su indiferencia ante el caso del asesinato del prominente periodista saudí Jamal Khashoggi.

“(EE.UU.) Tiene la jurisdicción o, al menos (mostrar) interés para tomar acciones. Hablar es necesario, pero no suficiente. Tenemos que actuar”, aseveró la relatora especial de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) sobre Asesinatos Selectivos y Ejecuciones Extrajudiciales, Agnes Callamard.

Callamard hizo esta crítica a EE.UU. en un discurso pronunciado en una conferencia que organizó Amnistía Internacional (AI) bajo el título ‘Asesinato de Jamal Khashoggi, el secreto abierto’, en Londres, capital británica.

La funcionaria, que encabeza las investigaciones sobre el horrendo asesinato, destacó que Washington podría actuar, valiéndose de diferentes investigaciones realizadas tanto por el Buró Federal de Investigaciones del país (FBI, por sus siglas en inglés) como por las desclasificaciones de la Agencia Central de Inteligencia (CIA, por sus siglas en inglés) de EE.UU., así como de otros recursos.

“Estados Unidos no estuvo en la cabeza de la cadena de cooperación. Hizo lo mínimo para mantenerse dentro del área de lo que se espera de un gobierno occidental”, denunció Callamard.

La experta reveló que las autoridades estadounidenses negaron su acceso a los datos recopilados por la CIA, el Departamento de Justicia de EE.UU. y otros funcionarios de la Administración del presidente Donald Trump.

Callamard advirtió de que el Occidente sufre un “déficit democrático”, puesto que no responde a la desgracia pública generalizada de los asesinatos.

Jamal Khashoggi, prominente columnista del diario estadounidense The Washington Post crítico con la dinastía reinante en su país, los Al Saud, fue asesinado de manera brutal el 2 de octubre del año pasado, poco después de entrar en el consulado saudí en Estambul (Turquía) para recoger unos documentos para casarse con su prometida turca.

La relatora, que viajó hace siete meses a Turquía junto con un equipo de forenses y expertos legales de la ONU para investigar el caso, dice haber obtenido de las autoridades turcas pruebas de que el asesinato fue ordenado por el régimen saudí.

En noviembre, The Washington Post reveló que las investigaciones de la CIA indicaban que el asesinato se había realizado por orden del príncipe heredero, Muhamad Bin Salman.

El caso desató una ola internacional de críticas a Riad. No obstante, Trump sigue defendiendo los nexos cercanos Washington-Riad y remarca que “no es un tonto” para negarse a hacer negocios con su aliado saudí.

 

Fuente: hispantv.com