Hablar de paz es polémico en Ucrania, a pesar de que la guerra en el este ya deja 10.000 muertos. El presidente Volodímir Zelenski, le ha propuesto a Vladimir Putin reunirse en Minsk para discutir el arreglo de la guerra en Donbás.

Y Zelenski propone una cumbre en Minsk, en la que no solo participaría el llamado “cuarteto de Normandía” (Francia, Alemania, Rusia y Ucrania), sino también EE.UU. y Reino Unido. Aunque Putin todavía no ha contestado, un portavoz del Kremlin ha dicho que valorarán esta propuesta de Zelenski, que afrontará una dura presión de la oposición para no ceder ni un centímetro ante Moscú.

Según una encuesta de junio realizada conjuntamente por el Instituto Yaremenko para la Investigación Social y el Centro de Monitoreo Social, casi la mitad de los ucranianos (49,5%) están dispuestos a aceptar que las regiones de Donbás tengan una cierta autonomía dentro de Ucrania si eso significa alcanzar la paz. Zelenski propone seguir ese camino, reforzando el marco de las conversaciones con la mediación de los líderes de EE.UU., Alemania, Francia y Reino Unido.

Pero la posición de Rusia no ha cambiado: Moscú cree que Kiev debe cumplir con sus obligaciones escritas en los acuerdos de Minsk. Eso significa empezar conversaciones con representantes de estas repúblicas no reconocidas, algo a lo que el actual presidente, famoso por su carrera como actor, de momento se ha negado. Pero mientras, Rusia no se queda quieta: los residentes están recibiendo pasaportes rusos, aumentando así la influencia de Moscú en la zona. Zelenski necesita un plan para que Donbás deje de escuchar a Putin

¿Podría una novedosa cumbre arreglar el conflicto bélico?

El lugar sugerido es Minsk, y en el plan del presidente ucraniano hay algo de improvisación. Zelenski realizó esta propuesta tras conocer la intención del canal de televisión ucraniano ‘NewsOne’ de llevar a cabo junto al canal ruso ‘Rossiya’ una videoconferencia entre ucranianos y rusos. Tras varios días de presiones y amenazas, la cadena canceló esa emisión. De hecho el Consejo Nacional de Televisión y Radiodifusión de Ucrania decidió realizar una inspección no programada del canal.

La Oficina del Fiscal General de Ucrania ha abierto una causa penal contra los directivos de televisión por traición y financiación del terrorismo. Zelenski, al comentar estos planes de hacer un debate en directo entre ciudadanos en Kiev y Moscú (un formato que se ensayó con éxito entre EE.UU. y la URSS durante la Guerra Fría), dijo que no permitiría la monopolización del espacio televisivo por parte de una estrategia rusa.

Pero algunos ucranianos no ven que exista un peligro en el mero hecho de hablar. Cientos de personas se reunieron el jueves en Kiev delante del edificio del canal ‘NewsOne’ exigiendo proteger a los periodistas de la persecución por intentar organizar una conexión con la televisora de Moscú. “Proteja a los periodistas, defienda la libertad de expresión”, exigió a Zelenski el diputado de la Rada (Parlamento ucraniano) Yury Pavlenko.

Zelenski cree que es hora de unas conversaciones a un nivel más alto

El mandatario ucraniano cree que hay que hablar sobre la pertenencia de la península de Crimea, anexionada por Rusia en 2014, y sobre la región ucraniana del Donbás, donde los rebeldes prorrusos siguen siendo apoyados por Moscú, que ha logrado llevar a Kiev a un callejón militar sin salida. “El gobierno post Maidan subestimó gravemente las amenazas ‘híbridas’ procedentes de Rusia”, opina Ostap Kushnir, autor de ‘Ukraine and Russian Neo-Imperialism’.

Una nueva encuesta muestra que solo cuatro formaciones entrarían en el Parlamento: Servidor del Pueblo, el partido de Zelensky, la Plataforma pro-ruso oposición; Solidaridad Europea, del expresidente de Petró Poroshenko; y el Partido Batkivschyna (Patria) de la exprimera ministra Yulia Timoshenko. Siguen en el umbral del 5% necesario para entrar: el partido Golos, de la estrella de rock Vyacheslav Vakarchuk; y la formación del exjefe del Servicio de Seguridad de Ucrania Igor Smeshko. “La brecha entre el partido del presidente y sus rivales, sin embargo, sigue siendo enorme”, dice Konstantin Skorkin, analista del Centro Carnegie de Moscú.

Una nueva encuesta muestra que el 70% de los ucranianos quieren unirse a la Unión Europea. Pero para seguir por ese camino, Zelensky necesita cerrar la herida de la guerra y recuperar el control de su país. “Zelensky también quiere aumentar la inversión europea en Donbás, lo que permitiría convertir el territorio controlado por Ucrania en un escaparate para la nueva política del país en sus regiones orientales. Y ha propuesto darle a la lengua rusa el estatus de segunda lengua regional en el Donbás”, recuerda Skorkin.

Esto contravendría la ley que otorga al idioma ucraniano el estatus único oficial que Poroshenko firmó poco antes de abandonar el cargo. Pero la flexibilidad de Kiev no sería a cambio de nada: la condición sería que las regiones vuelvan a ser territorio ucraniano, sin lealtad a nadie más que a Kiev.

 

Por Xavier Colás

Fuente: france24.com

 

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