Cuatro días después de criticar el «plan de austeridad» del Gobierno de Andrés Manuel López Obrador (AMLO), el secretario ejecutivo del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval) fue destituido.

«Se nos ha notificado oficialmente que el presidente de la República, a través de la secretaria de Bienestar, María Luisa Albores, ha decidido nombrar a José Nabor Cruz Marcelo como titular del Coneval, de acuerdo con la Ley General de Desarrollo Social y la Ley de Entidades», dijo en conferencia de prensa el ahora desempleado Gonzalo Hernández Licona.

Hernández no se oponía a la austeridad en sí. Para él el problema es que los recortes realizados por el Gobierno de López Obrador «no han tenido un sólido fundamento».

«La austeridad es importante para un servicio público que se había excedido desde hace varios años. Los excedentes petroleros financiaron el gasto corriente en las últimas décadas; una parte fue para engrosar la burocracia. Había que corregir. Pero hay que hacerlo con cuidado», escribió en una columna en la plataforma Animal Político.

Hizo una crítica constructiva respecto a la administración de fondos del Gobierno, señalando los errores cometidos y sugiriendo soluciones. Sin embargo, esto no fue bien visto por López Obrador y Hernández perdió su trabajo.

Hernández afirmó que «Si un médico no brinda un diagnóstico realista o miente flagrantemente, el paciente puede estar en peligro. A un país le puede pasar algo similar, con la diferencia que los afectados son muchos», haciendo referencia a los diagnósticos que hace el Coneval.

No es casual que el economista comparara la gestión del Gobierno con la labor de un médico. Es precisamente en el sector de la salud donde más daño han causado las decisiones de López Obrador, pues este autorizó un recorte del 44 % del presupuesto de esta área. Esto desató la renuncia del director del Instituto Mexicano de Seguridad, ante su negativa a dejar sin trabajo masivamente a los médicos y personal hospitalario: «Yo no voy a despedir a los doctores. La gente se va a morir en las calles», dijo en su renuncia. Hasta ahora el mandatario ha despedido a 10 000 funcionarios del sistema sanitario.

México está al punto de una depresión económica y AMLO desalienta inversión 

Mientras la gestión de López Obrador ostenta austeridad, sigue aumentando gastos en sectores que no dan rédito. Comenzando por el hecho que el mismo monto que recortó en la salud pública lo gastará en la promoción del béisbol.

Además, canceló la construcción del aeropuerto que permitiría expandir el mercado mexicano hacia el mundo; pese a que estaba construida la tercera parte. Luego canceló la licitación de la refinería Dos Bocas. En lugar de ingresar capital privado al Estado para alivianar el gasto, el propio Estado asumirá el costo y la construcción del aeropuerto. Como consecuencia, México descendió al último lugar en el Índice de Confianza de Inversión Extranjera Directa.

Fue también la discrepancia respecto al manejo de los fondos lo que condujo a la renuncia del secretario de Hacienda, quien declaró que su dimisión se debe a que el mandatario ha «tomado decisiones de política pública sin el suficiente sustento» (el mismo argumento de Hernández) y por la «imposición de funcionarios que no tienen conocimiento de la Hacienda Pública». De modo que la administración de los fondos públicos está generando estragos dentro del gabinete.

Coneval se creó en 2005 con el fin de medir y evaluar la política social sin sesgos partidistas. Este despido quiebra esa premisa fundamental. Además, López Obrador optó por recortar drásticamente los recursos de esta entidad.

AMLO contra la libertad de expresión

Este incidente marca la preocupación respecto a la libertad no solo de expresión, sino de prensa, pues el secretario ejecutivo despedido había publicado la nota en un medio privado y esto le costó el trabajo.

López Obrador ya ha tenido choques con la prensa en cuanto lo que él considera que deben o no decir quienes hacen noticias.

Durante una de sus ruedas de prensa matutinas afirmó que los «buenos periodistas son prudentes». Esto en respuesta a una pregunta realizada por el periodista mexicano Jorge Ramos cuando cuestionó la política de seguridad instaurada por López Obrador.

El 22 de julio el presidente dio un paso más. Dispuso a la prensa a estar en su servicio. Declaró que «todos los buenos periodistas de la historia siempre han apostado a las transformaciones». Agregó que «los mejores periodistas que ha habido en la historia de México, los de la República Restaurada, todos han tomado partido».

En contraposición a la transformación que López Obrador pregona, reclamó que la plataforma de noticias Proceso editorializa «para conservar el conservadurismo» y no para transformar.

Con el despido del secretario general del Coneval a pocos días de publicar en la prensa una nota que cuestiona la austeridad del presidente mexicano, deja un precedente respecto a qué se puede decir.

 

Por Mamela Fiallo Flor

Fuente: panampost.com

Anuncios