El fundador de Wikileaks, Julian Assange, se ha convertido en un problema para el Reino Unido y para la Unión Europea, puesto que podría ser extraditado tanto a Estados Unidos como a Suecia, países en los que se le acusa de revelación de secretos y violación, respectivamente.

Ante esta situación, Manu Pineda, eurodiputado del Grupo Confederal de la Izquierda Unitaria Europea/Izquierda Verde Nórdica, ha presentado una batería de preguntas a la Comisión Europea en referencia a este asunto: «¿Protege y se aplica al Sr. Assange la Carta de los Derechos Fundamentales de los Ciudadanos de la Unión, especialmente el art. 11?, ¿puede un Estado de la Unión extraditar a un ciudadano, en una actividad especialmente protegida como lícita? ¿O la carta sólo ampara a los ciudadanos de la Unión y excluye a residentes, refugiados y transeúntes; es decir, que los ciudadanos que no tengan exclusivamente la nacionalidad de los estados de la Unión quedan fuera de la protección de la Carta?».

Según el documento presentado ante la Comisión Europea, el ciudadano de la Commonwealth, el periodista australiano Julian Assange, ingresó en el territorio de la UE legalmente,donde actualmente reside, por lo que su permanencia dentro de las fronteras de la Unión es perfectamente legal. En el presente, tiene una doble nacionalidad, la australiana y la ecuatoriana, aunque esta última está suspendida actualmente. Por tanto, tiene legítimamente los derechos que, a los ciudadanos de la Commonwealth o a los ecuatorianos que han entrado en el territorio de la Unión y permanecen legalmente en ella, les asisten.

La situación de Julian Assange ante la petición de extradición por parte de Estados Unidos tras la revocación de su condición de asilado en la Embajada de Ecuador en Londres ha provocado que muchas organizaciones de defensa de los derechos humanos se encuentren vigilantes.

Amnistía Internacional indicó que el gobierno británico no debía acceder a la solicitud de extradición de Julian Assange presentada por Estados Unidos, pues corre un riesgo real de sufrir graves violaciones de derechos humanos si es enviado allí. Además, recordaban desde la oenegé que Reino Unido tenía la obligación de cumplir con el compromiso ya contraído de no enviarlo a ningún lugar donde pueda ser sometido a tortura o malos tratos o condenado a muerte.

El Reino Unido, además, aún pertenece a la Unión Europea y, por tanto, tiene contraídas una serie de obligaciones respecto al derecho internacional de los derechos humanos que prohíbe explícitamente el traslado de personas a cualquier país donde Assange pudiera sufrir graves violaciones de derechos humanos. Si finalmente fuese extraditado o sometido a cualquier otra forma de traslado a Estados Unidos, Reino Unido y, por tanto, la Unión Europea, incumplirán estas obligaciones.

 

Por José Antonio Gómez

Fuente: diario16.com

Anuncios