Una experta de Naciones Unidas condena la violencia que ejerce el Gobierno nigeriano contra el Movimiento Islámico de Nigeria (IMN, por sus siglas en inglés).

La relatora especial de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) sobre Asesinatos Selectivos y Ejecuciones Extrajudiciales, Agnes Callamard, censuró de manera categórica el uso excesivo de la fuerza policial para reprimir en 2015 las procesiones religiosas del movimiento.

En un informe que presentó el lunes tras realizar una investigación de 12 días en el país africano la funcionaria deploró la “privación arbitraria de la vida” de los asistentes.

Ella enfatizó que no le habían presentado ninguna evidencia que sugiriera que el grupo estaba armado y representaba una amenaza para el país, tal y como alegan las autoridades nigerinas.

“La situación general que he encontrado es de extrema preocupación”, apostilló advirtiendo de que el país se ha convertido en una “olla a presión del conflicto interno”.

Callamard agregó que los múltiples problemas de seguridad de Nigeria requieren una atención urgente y podrían conducir a la inestabilidad en otros países africanos.

En diciembre de 2015, el Ejército nigeriano irrumpió en la residencia del líder del IMN, el destacado sheij Ibrahim al-Zakzaky, en la ciudad norteña de Zaria, lo arrestó y mató a más de 300 de sus seguidores, incluidos varios de sus hijos.

Tras el incidente, muchas personas han muerto en los enfrentamientos entre la Policía de Nigeria y los miembros del IMN durante las protestas para pedir la liberación de su líder que viajó el pasado agosto a La India para recibir atención médica por su crítico estado de salud, pero se vio obligado a regresar a su patria por obstáculos que Nigeria generó en el proceso de su tratamiento.

El movimiento publicó el domingo un comunicado y avisó que la Policía nigeriana ha emitido una orden a todos sus comandos y sedes en el país para arrestar de inmediato a los miembros y líderes del ente y demoler sus oficinas en todo el país africano.

El INM dijo que el principal problema que enfrenta el país no son las procesiones libres de Al-Zakzaky, sino los desafíos de seguridad como los ataques que realizan los grupos terroristas en Nigeria.

 

Fuente: hispantv.com