‘Si vis pacem, para bellum’ es una conocida máxima latina que puede traducirse al español como ‘si quieres paz, prepárate para la guerra’. Esta frase refleja a la perfección la estrategia que persigue a día de hoy el gigante asiático en su afán de comprar tanto oro en medio de la guerra comercial con EEUU.

En septiembre, Pekín incrementó sus reservas de oro en 5,9 toneladas por décimo mes consecutivo. Desde diciembre del 2018, el Banco Popular de China ha aumentado sus reservas en más de 100 toneladas hasta situarse el mes pasado en los 62,64 millones de onzas, valoradas en unos 93.000 millones de dólares.

El precio del metal dorado alcanzó un nuevo máximo en más de seis años en septiembre del 2019. Tal dinámica se debió a tres causas:

  • la guerra comercial;
  • la reducción de las tasas de interés por parte de la Reserva Federal;
  • el estancamiento de la economía global;

Distintos analistas consideran que la guerra comercial desatada contra China por el presidente estadounidense, Donald Trump, y su política proteccionista empujan al país asiático a comprar más oro en un futuro próximo.

“Debido a las tensas relaciones con EEUU, el gigante asiático necesita una protección contra riesgos relacionados con sus enormes reservas de dólares y el oro desempeña esta función. A medida que China pretende asentarse como una superpotencia, espero que adquiera más oro”, destacó el economista Howie Lee, de la empresa singapurense OCBC.

Además, las inversiones en el metal precioso representan una buena alternativa a la compra de los bonos del Tesoro de EEUU por parte de China. En julio del 2019, el país asiático fue el segundo mayor titular de deuda estadounidense del mundo, según los datos publicados por el Departamento de Tesoro de EEUU.

 

Fuente: sputniknews.com