El presidente de Ecuador, Lenín Moreno, y su vicepresidente, Otto Sonnenholzner, han denunciado activamente la participación de miembros de las FARC y venezolanos ligados al régimen chavista en las protestas que actualmente se desarrollan en Ecuador, bajo las órdenes de Rafael Correa y Nicolás Maduro, tras el intento del Gobierno de sincerar la economía nacional con la eliminación del subsidio para combustible que ha permanecido durante 40 años en el país.

En entrevista con NTN24, el presidente de Ecuador afirmó: “sinvergüenzas auspiciados desde Caracas y con las órdenes de Maduro y Correa para empezar a agredir a las personas, a dañar los bienes públicos, principalmente de las ciudades, mire que son patrimoniales, han robado en Guayaquil».

Lejos de evadir responsabilidades, Diosdado Cabello ha admitido de forma indirecta en su programa televisivo El mazo dando, su participación en la organización de los movimientos de desestabilización en el continente. Además, aprovechó la ocasión para lanzar una amenaza directa al Gobierno legítimo de Colombia: “Cuando vemos lo que está ocurriendo en Ecuador, bueno, eso va pa Colombia”, afirmó el presidente de la ilegítima Asamblea Nacional Constituyente y segundo al poder dentro del chavismo.

En la televisora alemana Deutsche Welle Correa sostuvo en una entrevista: «Se entregó totalmente a la derecha (Lenín Moreno) y al Fondo Monetario (…) el plan es llevarnos a una economía de mercado libre.

Lo que ocurre en la actualidad en Ecuador es un calco de lo sucedido en Venezuela en 1989, cuando el entonces presidente, Carlos Andrés Pérez, intentó sincerar la economía del país, tras una consecución de gobiernos afianzados al populismo y al exacerbado gasto público permitido por los ingresos petroleros, y decretó una subida en los precios del combustible. Esto originó una rebelión popular que ocasionó saqueos, confrontaciones, violencia y muertes. Curiosamente, detrás de aquellas acciones de desestabilización estuvieron individuos que posteriormente formarían parte del régimen chavista, y quienes décadas después patrocinan un evento similar en Ecuador.

En esta “rebelión espontánea” han sido capturados en Quito los venezolanos José Cárdenas y «El Jhonny», presuntamente conocidos por ser miembros del colectivo chavista La Piedrita, liderado por el delincuente Valentín Santana, así como otros venezolanos y miembros de las FARC, cuya cantidad no ha podido ser precisada.

En reiteradas ocasiones, y abiertamente, Maduro y Cabello han dicho que los líderes de las FARC son recibidos de brazos abiertos en Venezuela. Es conocido, con suficiente evidencia, que actúan amparados por las “autoridades venezolanas”, extrayendo oro y comerciando con cocaína proveniente de Colombia, que luego es exportada a terceras naciones, para así financiarse.

Luego de las declaraciones de Cabello, sobre lo que “vendría pa Colombia”, se suscitaron protestas similares en Bogotá, en el centro de la ciudad.

En la última sesión de la Organización de los Estados Americanos (OEA), donde, entre otros temas, se abordó el TIAR, fueron varios los países que pidieron no usar el mecanismo para formar una acción armada en Venezuela. Mientras ellos siguen dándole largas a la situación con una diplomacia que en numerosas ocasiones y durante 20 años ha demostrado ser inútil en el caso venezolano, desde Miraflores han emprendido una conspiración con los miembros del Foro de Sao Paulo para desalojar del poder a los gobiernos legítimos de la región que se oponen al chavismo, y situar en esos países a aliados de la dictadura de Maduro. Esto con el fin de protegerse mutuamente en los organismos internacionales, y hacer de América Latina una región gobernada por el narcotráfico y la delincuencia organizada.

Los vecinos más cercanos de Venezuela son los que han sufrido los primeros ataques de la tiranía chavista. Colombia y Ecuador han sido los países con más injerencia y atentados por parte del chavismo, para deponer a sus Gobiernos legítimos. Pero su zona de influencia puede incrementar con una victoria casi asegurada de Fernández, el candidato de fórmula presidencial de Cristina Kirchner en Argentina, y lo que se viene cocinando desde hace meses en Brasil para hacerle frente a Bolsonaro: la liberación de Lula da Silva, quién desde la prisión ya dijo que apoyaba al 100 % a Maduro y que Guaidó era “una mentira fabricada por la intromisión extranjera”.

El chavismo ya ha dejado claro que no saldrá por las buenas, y ha dicho que tampoco por las malas. Esto quiere decir que habrá que sacarlos a la fuerza y con todo lo que esto implique. Si se pretende seguir ignorando el actuar criminal del chavismo, este irá a buscarlos a todos y a cada uno en sus casas, hasta sacarlos del poder y volver a dominar el continente.

Presidentes de la región, ¡es urgente afianzarse en el artículo 8 del TIAR, y aprobar y formar una fuerza armada que derroque a los tíranos de América! Si no lo hacen hoy, mañana podría ser muy tarde.

 

Por Emmanuel Rincón

Fuente: panampost.com