El presidente de Ecuador, Lenín Moreno, y el movimiento indígena, alcanzaron este domingo (13.10.2019) un acuerdo para poner fin a las protestas que estallaron hace 12 días, tras la decisión del gobierno de derogar el decreto que eliminaba subsidios a los combustibles. “Con este acuerdo se terminan las movilizaciones y medidas de hecho en todo el Ecuador y nos comprometemos de manera conjunta a restablecer la paz en el país”, dice el documento signado por las partes.

El texto fue leído por Arnaud Peral, representante en Ecuador de la ONU, que medió en la crisis junto a la Iglesia católica. De esta forma, los dirigentes indígenas llamaron a deponer los bloqueos y las manifestaciones. Asimismo, las partes trabajarán en conjunto para desarrollar un nuevo paquete de medidas que permita al gobierno recortar los gastos, aumentar los ingresos y reducir la deuda.

“Como resultado del diálogo se establece un nuevo decreto que deja sin efecto el decreto 883, para lo cual se instala una comisión que elaborará este nuevo decreto”, anunció Peral, tras varias horas de diálogo entre las partes a las afueras de Quito. Las medidas que provocaron las protestas, que han dejado 7 muertos y 1.340 heridos, fueron adoptadas por el gobierno de Moreno para satisfacer las exigencias del Fondo Monetario Internacional, que entregó un préstamo de 4.200 millones de dólares a Ecuador.

Jornadas convulsionadas

Jaime Vargas, titular de la Confederación de Nacionalidades Indígenas (Conaie), que lideró las manifestaciones, confirmó que “se levanta la medida de hecho en cada uno de nuestros territorios”. Las negociaciones directas entre los manifestantes y el mandatario se extendieron por unas cuatro horas en las afueras de Quito.

El descontento social se desató el 2 de octubre a raíz de la eliminación de subsidios a combustibles mediante un decreto presidencial. Las manifestaciones contra esa medida, que generó alzas de hasta 123 por ciento, llevaron a Moreno a decretar el estado de excepción el 3 de octubre. Este sábado 12 de octubre, el mandatario había ordenado militarizar Quito e imponer el toque de queda.

Tras conocerse el acuerdo, miles de ecuatorianos se lanzaron a las calles a festejar. Familias enteras, incluso con niños en pijama, salieron en procesión, mientras en el parque del Arbolito, epicentro de los disturbios, los manifestantes gritaban insistentemente “¡Sí se puede, si se puede!”.

 

Fuente: dw.com