El presidente Lenín Moreno firmó el decreto que deroga la eliminación de subsidios a los combustibles. De esta manera, protocolizó el acuerdo alcanzado con los líderes de los grupos indígenas, que puso fin a 12 días de protestas.

A partir de la medianoche de este lunes 14 de octubre, los precios de la gasolina y el diésel en Ecuador serán los mismos que regían antes de las manifestaciones violentas que se prolongaron por 12 días en el país.

“Estamos listos para continuar el debate para elaborar un nuevo decreto y mejorado. El diálogo sigue con quienes tengan la voluntad de negociar”, dijo el presidente, Lenín Moreno, en una alocución presidencial este lunes en la noche.

El mandatario firmó el Decreto 894 que borra de un plumazo el polémico Decreto 883 del dos de octubre que establecía la eliminación de los subsidios a los combustibles y que desató una oleada de violencia con pocos antecedentes conocidos en la historia reciente ecuatoriana.

La gasolina extra, la más usada en el país, subió en un 30 por ciento su precio y pasó de costar 1,85 dólares por galón a 2,39 dólares por galón, inmediatamente después del primer decreto, que hizo parte de un paquete de medidas económicas recomendadas por el Fondo Monetario Internacional para ayudar a sanear las finanzas del país.

Pero el golpe más duro lo recibieron los consumidores de diésel Premium. El valor del galón pasó de 1,03 dólares a 2,30 dólares, con un incremento del 123 por ciento.

Expectativa por nuevo decreto

Sin dar mayores detalles, el Gobierno explicó que procederá de inmediato a la elaboración de “un nuevo decreto ejecutivo que permita una política de subsidios a los combustibles, con un enfoque integral, con criterios de racionalización, focalización y sectorialización”.

La norma, según el Ejecutivo, busca garantizar que los subsidios “no se destinen al beneficio de los contrabandistas de combustibles, ni a los ciudadanos de mayores recursos económicos”, como lo prometió Moreno una vez sellado el pacto con los indígenas que dio fin a las manifestaciones.

Con la expedición de un nuevo decreto, el mandatario ecuatoriano deberá garantizar otras fuentes alternativas de recursos para suplir los 1.300 millones de dólares anuales que pretendía ahorrar con la polémica medida.

El decreto que derogó la eliminación de subsidios fue firmado en Guayaquil, una ciudad portuaria que ha servido de despacho de Lenín Moreno durante la última semana.

 

Por Daniela Blandón Ramírez

Fuente: france24.com

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