El presidente electo de Guatemala, Alejandro Giammattei, acusó el sábado a Nicolás Maduro, de «desestabilizar» a varias naciones de Latinoamérica, como Ecuador y Colombia, y de dirigir un «narcoestado» que contamina con sus trazas de droga al país centroamericano.

Al aterrizar en Guatemala tras su fallido viaje a Venezuela Giammattei arremetió contra el régimen de Maduro, a quien no reconoce como mandatario. «Muchos de los males que tenemos en inseguridad en el país (Guatemala) se lo debemos a un narcoestado», sostuvo, pues así consta en «reportes de inteligencia» que dice haber visto en sus dos meses como presidente electo.

Además, Giammattei adelantó que presentará una protesta ante la Organización de Estados Americanos (OEA) por la violación de sus derechos humanos por parte del régimen de Maduro, que no le permitió el ingreso a Venezuela hace dos días.

El futuro mandatario guatemalteco aseguró que el trato que recibió en el Aeropuerto Internacional Simón Bolívar de Caracas «comprueba que si esto (la expulsión) se lo hacen a una persona que de alguna manera tiene alguna cobertura mediática, imagínense si lo hace una persona común y corriente», y mencionó que él había sido invitado hace un par de semanas por Juan Guaidó, presidente interino del país.

Giammattei había anunciado horas antes de intentar su ingreso a Venezuela, desde el asiento de un avión de la compañía aérea Copa procedente de Panamá, que «si Maduro nos deja entrar» invitaría a Guaidó, a quien considera presidente legítimo del país sudamericano, a su toma de posesión el 14 de enero, mientras que al primero le pediría la liberación de los presos políticos porque «no podía no reclamar su libertad».

También dijo que fue a Venezuela porque cree en la democracia, por lo que consideró inaudito que no le hayan permitido ingresar y que haya tenido que vivir «48 minutos de tensión», tiempo en el que fue separado de sus acompañantes: el canciller designado, Pedro Brolo, y su secretario privado, Giorgio Bruni.

El mandatario electo guatemalteco reiteró que «el 80 por ciento de la droga que cruza el territorio guatemalteco y centroamericano (llega) vía un narcoestado que está viviendo un régimen totalitario que viola los derechos humanos de las personas», en clara alusión a Venezuela.

Así como la droga que procede de Venezuela y contamina al país centroamericano que presidirá desde mediados de enero, Giammattei aseguró que el régimen de Maduro «nos ha podrido por mucho en la seguridad o el sistema de justicia», que están en manos del narcotráfico y que él procurará combatir en cuanto tome posesión.

Giammatte adelantó que en cuanto se convierta en presidente ayudará a la embajadora designada por Guaidó a tener sus documentos en orden y ampliarles la validez de los pasaportes, tanto a ella, como a los venezolanos en Guatemala para que «recuperen su identidad».

Una vez que tome posesión, dijo que viajará de nuevo a Venezuela con su pasaporte diplomático y que espera ver qué hará Maduro entonces, además insistió en que hará lo posible para reunirse con Guaidó «en la primera oportunidad que tengamos».

«Esperaría que el usurpador en Venezuela (Maduro) lo deje salir del país», matizó.

El canciller designado de Giammattei, Pedro Brolo, dijo que al aterrizar en Caracas y descender del avión ya había «personal de seguridad» tomando vídeo y fotografías del presidente electo, su secretario y él mismo, y que al identificarse en los cubículos de Migración fueron consignados por la seguridad y conducidos nuevamente al mismo avión de Copa, tras unos momentos de incertidumbre.

«Esta no fue una agradable experiencia», relató Giammattei, antes de subrayar que esa actitud «comprueba algo: así actúan las dictaduras»

 

Fuente: panampost.com