Este domingo 20 de octubre Bolivia elegirá a su próximo presidente. En vista que la candidatura de Evo Morales es inconstitucional, millones de bolivianos han tomado las calles rechazándola. Ya lo hicieron por vía democrática, votando en contra de la reelección en un plebiscito y el mandatario ignoró su voz. Ahora se unen bajo la consigna «Bolivia dijo no».

El artículo 168 de la Constitución de Bolivia dice que solo hay una reelección consecutiva, Evo hoy va por su cuarta a pesar de que el pueblo le dijo que no en el referéndum constitucional realizado el 21 de febrero de 2016.

Por medio de reuniones masivas denominadas «cabildos», millones de personas se reúnen en las calles demostrando con su presencia física lo que en 2016 decidieron en las urnas: no a la candidatura inconstitucional de Evo Morales.

En todos los cabildos se habla de desconocer a Morales en caso de que este gane la elección, ya que desconoció el voto del pueblo al postularse nuevamente.

Dada la represión sufrida por parte de las fuerzas de seguridad leales a Morales contra los ciudadanos que hicieron vigilia alrededor del cierre de campaña del presidente, los manifestantes denuncian que las calles de Santa Cruz parecen Venezuela.

También piden declaración de desastre nacional por los bosques quemados y la proyección de las reservas forestales en Bolivia. Así lo explica para PanAmPost uno de los organizadores del Cabildo, Eduardo Gutiérrez Monasterio, experto en finanzas de Georgia State University, activista político y conductor de radio para fomentar la actividad y conciencia política en la sociedad, especialmente en la juventud.

¿Qué atropellos a las leyes electorales ha habido por parte de Evo Morales?

La más grave, su reelección. Cuando se efectuó el referéndum, la única vía legal para reformar la Constitución, el Tribunal decía que si el pueblo votaba no, Evo Morales no podía estar en la papeleta. El pueblo votó mayoritariamente no y hoy este mismo Tribunal nos pide ir a votar con Evo en la papeleta. La Constitución en su artículo 7 dice que la soberanía reside en el pueblo.

El tribunal electoral debió defender el proceso que él mismo administró, y cuando se presentó haberlo inhabilitado por no cumplir los requisitos constitucionales. Otros también importantes que muestran una desigualdad de condiciones son, por ejemplo, delitos que se cometen casi a diario como el uso indebido de bienes públicos para hacer campaña, algo penado por ley. El presidente viaja en helicóptero, avión, gasolina y pilotos del Estado para hacer campaña. Esta es una falta electoral que no ha sido sancionada por el Tribunal Electoral, y como no pueden argumentar nada prefieren quedarse callados.

¿La ciudadanía confía en las autoridades electorales?

Difícil es confiar en un Tribunal Electoral que no respeta sus propios procesos. Del que han renunciado tres vocales alegando presiones que les impiden ejercer sus cargos de forma libre y transparente. Que luego de eso los nuevos vocales despiden a más de 50 puestos técnicos a días de la elección, que cambian las reglas y sus interpretaciones según la conveniencia del oficialismo y que cuando ya no tiene argumentos para seguir dejando impunes las faltas flagrantes del Gobierno, se hacen los de la vista gorda y guardan un espantoso silencio en lugar emitir una resolución contraria a este.

¿Considera que Mesa es en realidad opositor de Morales?

Dentro de las muchas cosas que se dicen es que Mesa es funcional a Evo. Pero lo cierto es que Mesa es un candidato legal y Evo no. La mayoría de la gente se aferra a él por que es el que marcha segundo en las encuestas y encuentra en Mesa la posibilidad de hacer respetar su voto del 21F (21 de febrero del 2016) y librarse de la dictadura al estilo Venezuela. Algo que es muy probable que suceda de ganar Evo Morales, pues es socios del castrochavismo y en Bolivia vienen implementando similar receta. Recordar que a los venezolanos también se les violentó un referéndum, Chávez fue presidente y ya todos conocen la historia.

 

Por Mamela Fiallo Flor

Fuente: panampost.com

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