Una enmienda del antiguo parlamentario conservador, Oliver Letwin, hizo que el Gobierno suspendiese la votación que pretendía aprobar el nuevo acuerdo y obliga al primer ministro a posponer la salida para después del 31 de octubre.

El futuro del Brexit sigue aún en el aire. Los miembros del Parlamento obligaron a Boris Johnson, a través de una enmienda presentada por parlamentario independiente y exconservador, Oliver Letwin, a retrasar la salida de la Unión Europea para después del 31 de octubre, la fecha fijada.

La enmienda fue aprobada por 322 votos a favor y contó con 306 detractores. Ante esta situación Johnson se vio obligado a suspender las votaciones y aplazarlas hasta la semana que viene, previsiblemente a principios de la misma. Johnson se opone firmemente a que después del 31 de octubre, el Reino Unido continúe en la Unión Europea.

“Les diré a nuestros amigos y colegas en la Unión Europea exactamente lo que les he dicho a todos los demás en los últimos 88 días que he servido como primer ministro: que un retraso adicional sería malo para este país, malo para la Unión Europea y malo para la democracia “, aseguró el primer ministro británico.

La polémica enmienda, aceptada por el presidente de esta Cámara, John Bercow, está pensada para funcionar como salvaguarda de seguridad en caso de que el trámite parlamentario de la ley del Brexit no quede completado para el 31 de octubre y evitar que el Reino Unido salga de la Unión Europea sin acuerdo.

De esta forma el acuerdo al que Johnson y los dirigentes de Bruselas llegaron el pasado jueves 17 de octubre continúa sin ser aprobado. Pero tampoco rechazado. Todo queda en manos de Boris Johnson, al que el parlamento obliga a pedir una prórroga a la Unión Europea.

Johnson se niega a retrasar la salida del Reino Unido

Si se efectuase esta prórroga sería la tercera desde que los británicos decidiesen por medio de un referendo que el país debía salir de la Unión Europea. Johnson reiteró una y otra vez que el Reino Unido saldrá el 31 de octubre y que “no hay una ley que obligue a que el país se quede en la Unión después de la fecha de salida”.

Johnson quería una votación rápida que obligase a los parlamentarios a elegir entre un Brexit con acuerdo o sin acuerdo. Pero estos últimos no querían tener la incertidumbre de que, si el voto es un “no” al acuerdo, se saliese de forma precipitada de la UE.

El primer ministro está obligado a enviar una carta a Bruselas que certifique que el Reino Unido quiere mantenerse hasta enero de 2020, pero la negativa de Johnson ante esta situación hace que sea una auténtica incertidumbre todo lo que vaya a discurrir en el futuro.

La Unión Europea cede el turno de movimiento a Londres

La Comisión Europea señaló que “toma nota” de la enmienda aprobada en el Parlamento británico que emplaza al Gobierno de Boris Johnson a solicitar una extensión para salir de la Unión Europea y agregó que le corresponde a Londres informar de los próximos pasos. Pero insta a que es Londres quien debe decidir en qué dirección debe ir el Brexit.

La Unión Europea acordó un nuevo texto con Boris Johnson en el que se introducían una serie de modificaciones respecto a la salvaguarda irlandesa, que tanto reclamaba el primer ministro Johnson, con la esperanza de llegar a un acuerdo.

Tras posponerse la votación la DUP hará una valoración del texto

El Partido Unionista Norirlandés aseguró, justo después de que se pospusiera la votación sobre el texto que daría salida al Reino Unido de la Unión Europea, que llevarán a cabo “una consideración detallada” del acuerdo del Brexit para presentar “cambios” y “enmiendas”.

El DUP es el socio que permite al primer ministro británico, Boris Johnson, gobernar en minoría, pero ha rechazado dar su respaldo al tratado negociado con la Unión Europea por considerar que infringe la unidad del Reino Unido al mantener a Irlanda del Norte dentro del territorio aduanero británico, pero alineada con ciertas normas del mercado comunitario.

La formación, que cuenta con 10 diputados en la Cámara de los Comunes, votó hoy a favor de la enmienda introducida por el diputado independiente Oliver Letwin. Para el diputado unionista Samuel Wilson, el pacto tal y como lo ha presentado el Ejecutivo “dañará la economía” de la provincia británica, al poner “una frontera entre Irlanda del Norte y el resto del país”.

Una votación celebrada por miles de personas al exterior del Parlamento

Una manifestación en la que han participado miles de personas tomó las calles del centro de Londres durante la sesión extraordinaria celebrada en el Parlamento de Westminster. En ella los contrarios a salir de la Unión Europea pidieron un segundo referendo donde se informe adecuadamente a la población y se opte por una salida abrupta o permanecer en el bloque.

Esta marcha, organizada por la asociación People’s Vote, pidió a los congregados que firmen una carta dirigida al primer ministro y a los líderes de la Unión Europea para que permitan “la oportunidad de verificar” si quieren ejecutar el Brexit previsto para el 31 de octubre.

Con la aprobación de la enmienda y la suspensión del voto, el júbilo se ha instalado en las calles de la capital británica durante varias horas, al ver que la salida se puede retrasar una vez más.

 

Por Alvaro Cordero

Fuente: france24.com