La Comisión de Derechos Humanos de Irak informó en un comunicado que al menos 24 personas fallecieron y otras 2.047 resultaron heridas en las protestas para pedir más servicios básicos y medidas anticorrupción en Irak.

Los enfrentamientos entre los manifestantes y las fuerzas de seguridad han causado al menos 24 muertos (ocho de ellos por asfixia y fuego real) y 2.047 heridos, la mayoría en Bagdad, según el último balance ofrecido por la gubernamental Comisión de Derechos Humanos de Irak.

Las manifestaciones se llevan a cabo este viernes (25.10.2019), a pesar de las promesas de cambio del primer ministro iraquí, Adel Abdelmahdi, anoche en un discurso a la nación.

Cientos de personas se echaron hoy a las calles de Bagdad y otras seis provincias del país, muchos de ellos en la capital, donde portaron banderas iraquíes y corearon lemas como “Pacífica, pacífica”, para dejar claras sus intenciones no violentas.

Se trata de la reanudación de las protestas registradas a principios de octubre para pedir servicios básicos y más empleo, además de condenar la corrupción, y en las que murieron 158 personas, la mayoría a causa de la represión policial.

Hoy, los manifestantes trataron de cruzar el puente de Al Yumhuriya, que une la plaza Tahrir con la fortificada Zona Verde, en la que se ubican edificios gubernamentales y embajadas, pero las tropas impidieron sus movimientos.

Se espera que el número de participantes aumente después del mediodía, al terminar el rezo musulmán de los viernes.

En un discurso anoche a la nación, Abdelmahdi prometió, poco después de que comenzasen a congregarse manifestantes en el centro de Bagdad, ya alrededor de la medianoche, que la semana que viene hará una remodelación de su Gabinete de ministros.

Todo ello se produce días después de que el clérigo chií Muqtada al Sadr, con una gran influencia en el país, afirmase que los ciudadanos tenían “derecho” a salir a las calles si así lo deseaban el 25 de octubre.

El Comité Ministerial Supremo formado para investigar la muerte de civiles durante las manifestaciones de principios de octubre indicó en su informe final que 157 personas, entre ellos 8 miembros de las fuerzas de seguridad, perdieron la vida en aquellos incidentes.

El informe del comité, presidido por el ministro de Planificación, Nuri Sabah al Dilimi, y que investigó los sucesos en las manifestaciones entre el 1 y el 8 de octubre, destacó que los uniformados abrieron fuego contra manifestantes civiles sin recibir órdenes de los superiores de mayor rango.

Las protestas estallaron en Bagdad el pasado 1 de octubre y se extendieron a otras zonas de Irak por la falta de servicios públicos, de oportunidades de empleo y por otros problemas, como la extendida corrupción y la mala gestión de los recursos del país.

 

Fuente: dw.com