La emergencia humanitaria crece en Venezuela y sus fronteras continúan desbordándose. En los últimos 4 meses, 595.707 venezolanos han huido en estampida, de acuerdo con el conteo que realiza mes a mes la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur). Es como si en ese tiempo se vaciara la población total del estado venezolano Nueva Esparta.

Desde junio, los principales países de acogida Ecuador, Chile y Perú establecieron restricciones para el ingreso de venezolanos a sus territorios. Pero la exigencia de visado no detuvo al éxodo considerado por la Acnur el más grande en la historia reciente de la región. En junio emigraron 163.717, en julio 144.720, en agosto 108.340 y en septiembre 178.930. Para un total de 595.707 nuevos migrantes solo 120 días.

En Venezuela hay una violencia silenciosa que está expulsando a la gente, que la está matando. Por eso deciden salir. No hay una guerra expresa con armas, bombas, como sucede en Siria. Se trata de una violencia psicológica, silenciosa, que hace que haya migración y que los ciudadanos se vengan a menos, que sus capacidades mermen”, explica la socióloga y especialista en Migración de la Universidad Simón Bolívar, Claudia Vargas.

Vargas destaca que este desplazamiento, que ya suma 4,5 millones de migrantes y refugiados en el mundo, avanza aceleradamente: “En tan solo 3 años ha salido más gente de Venezuela que los que han emigrado desde 2011 de Siria”.

Se trata de un éxodo creciente, solo comparable con el sirio. En ocho años más de 5,6 millones de personas han huido de Siria. Desde que comenzó la guerra en 2011, van 6,6 millones de desplazados internos. Estos escapan de las bombas y de las balas, en Venezuela del hambre y la crisis de salud.

Los venezolanos se ven obligadas a buscar refugio lejos de sus hogares. Huyen de la inflación que se prevé en 200.000% al finalizar el año, mientras que el desempleo se podría ubicar en 47,2%, según el Fondo Monetario Internacional. Huyen de un salario mínimo de apenas 7 dólares, en que apenas pueden comprar un cartón de huevos y una harina. Se requieren al menos 41 salarios mínimos para adquirir la canasta alimentaria.

La alta comisionada de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Michelle Bachelet, en septiembre durante la presentación del cuarto informe sobre Venezuela destacó que “la situación económica y social sigue deteriorándose rápidamente”. Expresó que el país pudiera representar “el episodio hiperinflacionario más agudo que haya experimentado la región”. En reiteradas ocasiones Naciones Unidas ha dicho que 7 millones de venezolanos necesitan asistencia humanitaria.

“Hay una situación política que está afectando lo económico, social y cultural”, piensa Vargas, “es complejo porque en la medida en que esto no se resuelva la crisis de refugiados y migrantes no se detendrá”. Sostiene que al no tener condiciones mínimas de vida los ciudadanos, el no poder acceder a los recursos básicos, “está haciendo que salgan más rápidamente y en condiciones desfavorables”.

La Acnur prevé que la cifra de refugiados y migrantes al final del año alcance los 5 millones. Para entender la magnitud de este número, es como si se hubieran ido todas las personas de al menos 5 estados de Venezuela: Mérida, Monagas, Portuguesa, Falcón y Sucre. La proyección poblacional de cada uno de estos territorios está estimada en un millón de personas según cálculos del Instituto Nacional de Estadísticas.

Buscan protección

Las solicitudes de refugiados también se han incrementado: en septiembre se alcanzó la cifra de 650.606, es decir, 186.337 nuevos solicitantes de protección internacional con respecto a junio.

El informe de Tendencias Globales de Desplazamiento Forzado de 2018 de la Acnur expresó que por primera vez las solicitudes de asilo de venezolanos representan más de una por cada cinco presentadas en el mundo. En 2018 se generaron 341.800 nuevas solicitudes de refugio.

Pese a la demanda de asilo por parte de venezolanos, apenas han sido reconocidos como refugiados 21.000 personas. Naciones Unidas asegura que la mayoría de los venezolanos necesitan protección internacional.

El segundo país con más solicitudes de asilo fue Afganistán con 107.500. Mientras que los sirios ocupan el tercer lugar: Hubo 106.200 nuevas solicitudes en 2018.

La regulación de los migrantes venezolanos continúa siendo materia pendiente. De 4,5 millones, solo 2 millones cuentan con permisos de residencia y de estancia regular. Colombia regularizó, según la Acnur, a más de 677.000, Perú a otros 466.000 y Chile a 325.025. Estos son los países con la mayor cantidad de venezolanos con estatus regular.

 

Fuente: infobae.com

Anuncios