Pasadas las 18, hora local (21 GMT), cerraron los colegios electorales en Argentina, donde este domingo estuvieron llamados a las urnas más de 33 millones de votantes para los comicios generales en los que se eligen presidente y vicepresidente, y se renovará parcialmente la composición del Congreso.

Los argentinos optaron entre las seis fórmulas presidenciales, que en estas elecciones compiten por un mandato de cuatro años al frente del Ejecutivo, que se iniciará el próximo 10 de diciembre.

Al frente del bloque “Juntos por el Cambio”, el presidente Mauricio Macri busca la reelección, con el senador Miguel Ángel Pichetto como su candidato a vicepresidente; mientras que el kirchnerismo intentará regresar al poder de la mano de Alberto Fernández, por el “Frente de todos”, quien comparte fórmula con la ex jefa de Estado Cristina Kirchner .

La coalición opositora que lidera Fernández llega hoy con una amplia ventaja de 16 puntos con respecto al oficialismo, tras la sorpresiva victoria que obtuvo en las elecciones Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias (PASO) del 11 de agosto. Aquel domingo, el Frente de Todos se impuso con el 49,49% de los votos, mientras que Juntos por el Cambio consiguió el 32,93% de los sufragios positivos, si no se contabilizan los votos en blanco.

Además de Juntos por el Cambio y el Frente de Todos, hubo otras cuatro alianzas que en el cuarto oscuro, sumadas entre sí, lograron el 15% de los votos en las PASO. Se trata de las listas de Consenso Federal, que postula Roberto Lavagna-Juan Manuel Urtubey; el frente Unite-Despertar, que lleva a José Luis Espert-Luis Rosales; el Frente NOS, con Juan José Gómez Centurión-Cynthia Hotton; y el Frente de Izquierda y de Trabajadores-Unidad, representado en el binomio Nicolás del Caño-Romina del Plá.

Para imponerse en primera vuelta, una de las fórmulas necesitar alcanzar al menos el 45% de los votos, o más del 40% y diez puntos porcentuales sobre su principal competidora. En caso de no lograrlo, las dos más votadas deberán medirse en una segunda vuelta, prevista para el 24 de noviembre.

El foco de esta elección también estará puesto en la provincia de Buenos Aires, que resulta clave para los candidatos ya que se trata del mayor distrito nacional (representa cerca del 35% del padrón electoral). Allí, de forma simultánea con los comicios nacionales, se celebran elecciones para gobernador, al igual que en las provincias de Catamarca y La Rioja.

A diferencia de la contienda nacional, en provincia de Buenos Aires no hay balotaje, por lo que este domingo se conocerá al próximo gobernador entre las siguientes fórmulas: la oficialista María Eugenia Vidal y Daniel Salvador; por Juntos por el Cambio, Axel Kicillof y Verónica Magario, por el Frente de Todos; Eduardo “Bali” Bucca y Miguel Saredi, de Consenso Federal; Christian Castillo y Mercedes Trimarci, del Frente de Izquierda-Unidad.

Para mantenerse en el poder, Vidal deberá dar vuelta la dura derrota que sufrió en las PASO ante el kircherismo, al perder por casi 19 puntos porcentuales.

La elección en la Ciudad de Buenos Aires, por su parte, se desarrolló por primera vez de manera simultánea junto a los comicios nacionales. Más de 2.500.000 de porteños se acercaron a las urnas para votar a los próximos jefe y vicejefe de Gobierno para el mandato 2019-2023, entre cuatro fórmulas: Horacio Rodríguez Larreta y Diego Santilli, que irán por su reelección por Juntos por el Cambio; Matías Lammens y Gisela Marziotta, del Frente de Todos; Matías Tombolini y Daniela Gasparini, de Consenso Federal, y Gabriel Solano y Vanesa Gagliardi, del FIT-Unidad.

Además de elegir presidente y vicepresidente, los argentinos también acudieron a las urnas para renovar parcialmente la composición del Congreso, donde se ponen en juego 130 escaños en la Cámara de Diputados y 24 en el Senado.

La jornada electoral se desarrolló con un fuerte despliegue de seguridad, con más de 100.000 efectivo del Ejército y de otras fuerzas, para custodiar las 100.185 mesas de votación distribuidas en 14.546 escuelas de todo el país. Por su parte, otras 60.000 personas estuvieron abocadas a la logística de la elección.

El Ministerio del Interior, responsable del escrutinio provisional, anunció que los primeros resultados estarán disponibles a partir de las 21, hora local (00 GMT del lunes), con el objetivo de tener contabilizado el 90% de las mesas de votación hacia la medianoche.

En tanto, el escrutinio definitivo, a cargo de la Justicia electoral, se iniciará el próximo martes.

En Argentina el voto es obligatorio para todas aquellas personas que tengan entre 18 y 70 años y, desde 2013, los jóvenes de 16 y 17 años pueden ejercerlo de forma optativa, opción que ya tenían los mayores de 70 años.

En las últimas elecciones presidenciales de 2015, el nivel de participación fue del 81% y en la primarias de agosto pasado, del 75%.

Masiva concurrencia en el exterior

Según informaron los distintos consulados y embajadas de la Argentina a través del mundo, la afluencia de votantes fue muy numerosa y en varios casos superó récords de anteriores elecciones. Uno de los consulados más concurridos fue el de Miami.

Debido a la gran diferencia horaria -de 16 horas- los residentes en Nueva Zelanda comenzaron votar ayer sábado desde las 19 en la embajada de Wellington. También emitieron sus votos los argentinos que se acercaron a las representaciones nacionales en Australia (14 horas de diferencia), China, Singapur y Malasia (11 horas).

En el Colegio Mayor Argentino de Madrid, la residencia universitaria que pertenece al Ministerio de Educación de la Argentina, se formaron largas filas para votar. La colectividad argentina en España es una de las más grandes en el exterior.

De acuerdo al ministerio de Relaciones Exteriores, más de 385.000 argentinos estaban en condiciones de votar en el exterior.

 

Fuente: infobae.com