Está prácticamente en la clandestinidad desde que difundió la semana pasada su primer informe de la investigación que hizo de los resultados electorales del domingo 20 de octubre. Edgar Villegas es el ingeniero informático de 35 años que, sin planearlo, reforzó con informes técnicos la sospecha de fraude en las elecciones presidenciales de Bolivia. Sus denuncias se resumen en al menos siete hallazgos: 1.-Algún partido, presumiblemente el MAS, se benefició con un banco de votos de la categoría de ausentes y fallecidos que aparecieron habilitados en mesas; 2.-Votaron personas con carnets de un solo dígito (lo normal son de siete cifras); 3.-Se detectaron votaciones con carnets duplicados y hasta triplicados; 4.-Hay actas donde solo firma el delegado del MAS. En un caso una delegada del MAS firma como si fuera también de CC, justo en las mesas donde arrasó el partido de Evo Morales; 5.-Hay diferencias de los resultados registrados en el sistema de Transmisión de Resultados Electorales Preliminares (TREP) y el cómputo final. Se lo ha descubierto en un 3 por ciento de las actas donde se le aumenta votos al partido de Evo Morales y se le baja al de Carlos Mesa. 6.-Hay la denuncia de una persona que votó en Argentina, pero no estuvo ahí; 7.-La mayoría de denuncias son de personas fallecidas que aparecen inscritas.

“Mi vida era normal la semana pasada, hasta que comencé a trabajar en esto. Ahora es un torbellino y ha cambiado en todo sentido, desde el hecho de ya no estar en mi casa con mi familia. Tuve que tomar bastantes medidas de seguridad. Con el embajador de Gran Bretaña tuve una reunión, no para pedir asilo, sino que estaban interesados en la investigación. He recibido llamadas de otros organismos internacionales para mi protección. Quisiera tener la vida normal de hace una semana y no sé qué pasará en mi trabajo. No me arrepiento de nada. Cualquier situación derivada de esto vale la pena, ya que se abrió los ojos de la población. Hemos mostrado evidencias comprobables”, dice el joven ingeniero, que es bicampeón de programación de Bolivia y que ha trabajado en empresas privadas y en el Estado, además de ser docente de la Universidad Católica Boliviana. El diálogo exclusivo con Infobae transcurrió por teléfono de la siguiente manera:

-¿Cuándo, cómo y con quiénes empezó este trabajo de investigación de las actas electorales?

-No fue un trabajo planificado u organizado. Nació de una inquietud informal. Estaba revisando las actas publicadas el martes pasado tras la elección y noté algunas irregularidades. En una conversación informal empezamos a compartir con otros colegas ingenieros lo que cada uno había hallado y había coincidencias.Tuvimos reuniones virtuales y se fueron consolidando. Conformamos un equipo de análisis y cuando notamos irregularidades graves decidimos publicar. Mostramos los resultados y no esperaba tantas repercusiones. Tenemos un equipo de menos de diez personas. El sábado pasado he lanzado una convocatoria para que la gente denuncie y nos llegaron cosas muy interesantes del exterior.

-¿Es realmente un fraude o son, en cambio, irregularidades la detectadas?

-De ambos tipos. El conjunto de irregularidades constituyen fraude.

-Uno de sus hallazgos de mayor repercusión es el posible uso de los votos de ausentes para el cómputo. ¿Puede usted detallarlo?

-Esto salió del análisis de las mesas en las que no coinciden la suma de votos con el total anotado. Son 950 las mesas donde no coinciden. Nos pusimos a revisar por qué había una suma tan alta de mesas donde ocurría esto para saber si era un error humano. Por la cantidad, determinamos que no era un error humano, pero queríamos ver un poco más allá. Nuestra conclusión fue que no es un error humano y que se había utilizado la variable escondida, de número de ausentes en la votación. Ellos deberían estar en el acta anotados y que exista un mayor control de validación de los datos de las actas. Nuestra conclusión es que este dato se usó como una bolsa o un banco del que se puede sacar votos y darle a algún partido, o se puede robarlo a algún partido o ponerlo a este banco.

 Hay 950 las mesas donde no coincide la suma de votos con el total anotado. El número de ausentes se usó como un banco para darle votos a algún partido

No solo es un problema de las 950 actas, sino que potencialmente esta vulnerabilidad puede haber sido usada en cualquier mesa en la que puedan haber ausentes. Eso significa el 99,9 por ciento de las mesas. Con esto se desacredita el sistema electoral. Los datos por cada partido no son confiables. Se les puede aumentar votos, se computa y se hace oficial. No deberían fallar las sumas. El sistema debería alertar y anularse el acta en el momento, no como ha pasado,

-¿En la investigación han podido determinar a qué partido fue esa votación?

-Haciendo el análisis de la variable escondida no se puede aseverar que haya sido para alguien en especial. Sin embargo, con los análisis que hemos hecho de otras variables hay razones para pensar que ha favorecido al MAS y perjudicado a CC. En el primer análisis que compara el TREP notamos que había muchas diferencias que no deberían pasar entre el TREP y el cómputo oficial. Si hay variaciones deberían haber correcciones. Muchas diferencias eran favorables al MAS, de Evo Morales. Se incrementaba al MAS y se disminuía a CC, de Mesa. En el TREP estaba correecta la información pero hubo modificaciones en el cómputo oficial favorables al MAS. Hallamos favoritismo para el MAS. Por eso concluimos que con la variable escondida se favoreció al MAS (el partido de Evo Morales) y se perjudicó al CC (la coalición de Carlos Mesa).

 Concluimos que con la variable escondida se favoreció al MAS y se perjudicó al CC

-¿Qué diferencias encontraron entre las cifras del TREP y el cómputo oficial?

-Comparamos los datos del TREP con los del cómputo oficial. No deberían haber muchas variaciones, sólo correcciones. Si se equivocó alguien al copiar el acta podría corregirse y pasar al cómputo final. Notamos que las sumas no coincidían. Teníamos el 3 por ciento de las actas con estas irregularidades. Notamos que la mayoría favorecía al MAS, que ganaba o que CC perdía votos. Nos dimos cuenta que estos cambios eran intencionales. Encontramos variables escondidas, o algo más grave. Por ejemplo, las observaciones en las actas fueron alteradas. Un acta tenía dos observaciones escritas en el TREP, pero luego aumentaron dos líneas más para el cómputo. Después de la foto del TREP, que debería ser la última hubo variación en el acta. Cuando entramos a la actas elegidas al azar notamos el problema de observaciones agregadas, lo que no debería pasar. No debieron alterar sustancialmente el resultado.

-Se habla de cédulas de identidad con un solo dígito en la votación, cuando deben ser de siete cifras…

-Hay de uno, dos o tres dígitos. El carnet número 1 creo que está en Madrid y el 2 en Beni. Hay otros de tres dígitos y son carnés que ya no existen.

-Otra observación a las actas es que no están todas las firmas de los delegados de los partidos. En algunas actas solo aparece las del MAS…

-Puede suceder pero hay dos actas donde la señora Herminia Cuéllar, firma como delegada del MAS, en una, y, en otra acta del mismo recinto ella firma como de CC. Por casualidad ahí arrasa el MAS. Hemos encontrado casos en los que cuando sólo había delegados del MAS arrasaba ese partido.

-¿Cómo ha visto los casos de los fallecidos que aparecen inscritos en mesas?

-Son las denuncias que más hemos recibido. Los sistemas del Estado para verificar no están sincronizados. Si uno busca un carnet de identidad, sale una mesa donde debe votar, pero no se cruza con los difuntos,. Debería estar cruzado y que una persona fallecida desaparezca en las mesas. Ha sido difícil de probar. Había un carnet de una persona fallecida en una mesa donde habían votado los 100. Era la prueba de oro, pero luego se eliminó del sistema ese carnet cuando se denunció. Cuando analizamos la variable escondida, este banco de ausentes para regalar a algún partido, serían los fallecidos.

-¿Y personas que aparecen en el extranjero para votar sin estar?

-Es parecido a los de fallecidos, con gente del extranjero que aparecieron habilitados. Una señora que nunca había estado en Argentina aparecía para votar. La cantidad de irregularidades es obscena. También están los casos del los carnés duplicados y triplicados. Un mismo carnet aparece en dos o tres mesas para votar.

-¿Va a presentar una nueva denuncia?

-Estamos evaluando. Me alegra que a partir de esta explosión han empezado a abundar otros estudios o equipos. Ya no somos los únicos.

-Hay personas que lo han propuesto para integrar la auditoría de la OEA. ¿Por qué no acepta?

-No he recibido ninguna invitación de la OEA, pero la gente lo ha pedido en las redes sociales. No hay garantías de que sea imparcial. Trabajarán sobre el día de las elecciones, pero debería ser de mucho antes, porque esto fue planificado y hubo premeditación. Se debe auditar desde la impresión de papeletas hasta el software usado. Mi imagen podría darle validez a algo que quizás no la tiene, como es esta auditoría. No hay garantías de que sea un buen proceso.

 

Por Tuffi Aré Vásquez

Fuente: infobae.com