Dos jueces, Claudio Bonadio y Julián Ercolini, concentran todas las causas que se adelantan contra Cristina Fernández de Kirchner. Aunque se ha ordenado su prisión preventiva en cinco procesos, el Congreso rechaza debatir la suspensión de sus fueros parlamentarios mientras no sea condenada.

A partir del 10 de diciembre, cuando asuma como vicepresidenta de Argentina, sería necesario un juicio político en el Parlamento para detenerla, y mientras estas diligencias no avancen la exmandataria seguirá en libertad.

“Los juicios van a tener que seguir adelante, no sé si rápido o despacio, salvo que se emita una ley de amnistía o un indulto”, dijo a la AFP el abogado constitucionalista Gregorio Badeni.

Fernández, ahora vicepresidenta electa, enfrenta ocho causas abiertas por supuesta corrupción, señalamientos y denuncias que ella atribuye a una “persecución política”.

Dos días después de ser electa vicepresidenta, como compañera de fórmula de Alberto Fernández, la Cámara Federal exculpó a Kirchner en dos causas por no encontrar pruebas en su contra, pero le confirmó otro procesamiento por cohecho.

“Nada va a cambiar con Cristina Kirchner en relación a la justicia porque nada debe cambiar”, dijo a AFP uno de sus abogados, Gregorio Dalbón, quien sostiene que la expresidenta “va a terminar absuelta porque es inocente, no por cuestiones políticas”.

Este letrado, que fue muy crítico del gobierno de Cristina Kirchner (2007-2015) y se transformó en su apasionado defensor, destaca que ella estuvo siempre a derecho y jamás eludió las citaciones judiciales, incluso cuando tuvo que responder a ocho indagatorias en un mismo día.

Como senadora con fueros, ella misma votó para autorizar el allanamiento de sus propiedades en una de las causas.

A Kirchner, de 66 años, le quedan ocho procesamientos, la mayoría por acusaciones de contrataciones irregulares y cohecho pasivo. Dos causas por lavado de dinero y enriquecimiento ilícito (Hotesur y Los Sauces), que implican también a sus hijos Máximo y Florencia.

También enfrenta un procesamiento por la venta de “dólar futuro”, que ella defiende como una medida de política monetaria. Otro señalamiento en su contra es por encubrimiento a raíz de la firma de un memorando con Irán en la causa que investiga el atentado en el centro judío AMIA que causó 85 muertos en 1994.

A estos procesos se suma “los cuadernos de la corrupción”, caso de supuestos sobornos en la obra pública por más de 160 millones de dólares, por el que ahora Cristina Fernández deberá enfrentar un juicio oral.

Este lunes se reanudó, tras cuatro semanas sin audiencias, el único juicio oral en marcha, en el que está acusada de irregularidades en la concesión de obras viales en la patagónica provincia de Santa Cruz, bastión histórico de los Kirchner.

 

Fuente: ntn24america.com