He seguido con gran atención los acontecimientos relacionados con el caso de Julian Assange, en particular los cargos en su contra y la solicitud de extradición presentada por el gobierno de los Estados Unidos al Reino Unido. Además de mi propio monitoreo y análisis, he recibido información de profesionales médicos, activistas de la sociedad civil, defensores de derechos humanos, asociaciones de periodistas y otros sobre este caso.

La posible extradición de Julian Assange tiene implicaciones para los derechos humanos que van mucho más allá de su caso individual. La acusación plantea preguntas importantes sobre la protección de aquellos que publican información clasificada en interés público, incluidos aquellos que exponen violaciones de derechos humanos. La naturaleza amplia y vaga de las acusaciones contra Julian Assange, y de los delitos enumerados en la acusación, son preocupantes ya que muchos de ellos se refieren a actividades en el centro del periodismo de investigación en Europa y más allá. En consecuencia, permitir la extradición de Julian Assange sobre esta base tendría un efecto escalofriante en la libertad de los medios y, en última instancia, podría obstaculizar a la prensa en el desempeño de su tarea como proveedor de información y vigilancia pública en las sociedades democráticas.

Además, cualquier extradición a una situación en la que la persona involucrada correría un riesgo real de tortura o trato inhumano o degradante sería contraria al artículo 3 del Convenio Europeo de Derechos Humanos. El relator especial de la ONU sobre la tortura y otros tratos o penas crueles, inhumanos o degradantes ha dejado en claro que considera que tanto las condiciones de detención en los Estados Unidos como la condena que se impondrá a Julian Assange presentan un riesgo tan real.

En vista de las implicaciones de la libertad de prensa y las serias preocupaciones sobre el tratamiento al que Julian Assange sería sometido en los Estados Unidos, mi evaluación como Comisionado para los Derechos Humanos es que no debe ser extraditado.

Continuarmos monitoreando de cerca los desarrollos en este caso.

Comisionado para los Derechos Humanos

Consejo de Europa