Este lunes 24 de febrero inició el juicio que definirá si el fundador de WikiLeaks debe ser enviado a Estados Unidos. La Casa Blanca insiste en que Julian Assange puso en riesgo la vida de muchas personas al publicar documentos clasificados y su defensa alega que es víctima de una persecución política.

Lo único que se conoce de la primera audiencia de extradición del fundador de WikiLeaks, Julian Assange, es el cruce de acusaciones entre su defensa y la del gobierno de Estados Unidos. Este lunes, las partes acudieron a la primera de un tramo de audiencias que irá hasta el viernes 28 de febrero.

Assange, quien permanece en una prisión de Londres, es pedido en extradición por la Casa Blanca, que lo señala de espionaje y piratería, tras haber revelado -hace más de una década- miles de documentos clasificados de Washington.

Al término de la diligencia que tuvo lugar en el London Crown Court de Woolwich, los abogados de Assange rechazaron la solicitud de Estados Unidos, pues dicen temer que no vaya a obtener “un juicio justo”. Incluso van más allá y advierten que habría peligro de suicidio.

Su abogado, Edward Fitzgerald, quien ha reiterado que Assange es víctima de una persecución política, dijo que la actitud de Estados Unidos hacia Assange cambió drásticamente cuando Donald Trump llegó al poder “con un nuevo enfoque de la libertad de expresión y una nueva hostilidad hacia la prensa que equivale a declarar la guerra a los periodistas de investigación”.

Por su parte, el abogado James Lewis, hablando en nombre del gobierno de Estados Unidos, aseguró que la filtración de estos documentos puso “en peligro la vida de personas en Irak, Irán y Afganistán, algunos de los cuales desaparecieron”.

Assange es buscado, agregó, “no porque avergonzara a las autoridades, sino porque ponía a informantes, disidentes y activistas de derechos humanos en riesgo de tortura, abuso o muerte”. Añadió que se encontró información de WikiLeaks en el escondite de Osama bin Laden en Pakistán.

Julian Assange es héroe para unos y villano para otros

Mientras se llevaba a cabo la audiencia contra Assange en una corte de Londres, decenas de personas se congregaban a las afueras del recinto para protestar contra la solicitud de extradición y exigir la liberación del periodista de 48 años.

Sus partidarios lo elogian como un héroe anti-establecimiento que reveló los abusos de poder de los gobiernos y argumentan que las acciones judiciales en su contra son una “peligrosa” violación de los derechos de los periodistas.

Los cánticos de al menos un centenar de sus patrocinadores se podían escuchar claramente en la corte y hasta hicieron que Assange declarara que le resultaba difícil concentrarse.

En medio de la manifestación, una mujer fue detenida por haber derramado un tarro de pintura roja en la calle, como muestra de apoyo a Assange.

WikiLeaks: una década de revelaciones

La publicación de documentos clasificados por parte de Julian Assange en WikiLeaks que enfureció a Washingnton data de 2010. En ese entonces, fueron revelados registros militares sobre crímenes de guerra en Irak y Afganistán; archivos sobre las detenciones extrajudiciales en la bahía cubana de Guantánamo y cables diplomáticos que expusieron abusos de derechos humanos en todo el mundo.

Arrestado inicialmente en 2010 en Londres a instancias de Suecia por un caso de presuntos delitos sexuales hoy archivado, Assange ha pasado casi una década confinado, primero bajo arresto domiciliario y después en la Embajada de Ecuador, que le concedió el asilo político, pero lo retiró en 2019, y ahora en Belmarsh a la espera de que se resuelva este proceso.

Estados Unidos lo acusa de 18 cargos criminales por supuestamente conspirar para piratear computadores del gobierno y violar la ley de espionaje. El abogado Lewis dijo que Assange había conspirado con Chelsea Manning, un ex soldado estadounidense conocido como Bradley Manning, para hackear los computadores del Departamento de Defensa.

A su turno, el abogado de Assange, Edward Fitzgerald, afirmó que las conversaciones entre su cliente y sus otros abogados en la sede diplomática ecuatoriana fueron monitoreadas en secreto por espías estadounidenses.

La audiencia de este lunes contra Julian Assange es apenas el primer capítulo de un largo ciclo que, si se tienen en cuenta los tiempos procesales, podría extenderse por años.

 

Fuentes: france24.com