Mike Pompeo pide a los talibanes que cumplan las promesas acordadas en el acuerdo de paz firmado con EE.UU. y corten sus lazos con el grupo terrorista Al-Qaeda.

Estados Unidos y los talibanes han rubricado este sábado un histórico acuerdo de paz en la capital catarí, Doha, donde se establece la salida de las fuerzas estadounidenses de Afganistán después de 18 años de invasión.

El secretario de Estado de Estados Unidos, Mike Pompeo, ha pedido esta misma jornada a los talibanes que “cumplan la promesa de cortar los lazos con Al-Qaeda”. En su opinión, el acuerdo con los talibanes garantiza que Afganistán ya no será “un recurso para el terrorismo internacional”.

Sobre el acuerdo, Pompeo ha comentado que, si los talibanes mantienen sus compromisos y negocian con el Gobierno afgano, “nosotros y el resto de la comunidad internacional reunidos aquí estamos dispuestos a (hacer) gestos recíprocos”.

El acuerdo con los talibanes es “una prueba real” para continuar con el proceso de negociaciones entre Washington y este grupo, y la razón de que Talibán aceptara firmar un acuerdo con EE.UU. es, según el secretario de Estado de Estados Unidos, que este grupo “se dio cuenta de que la victoria militar es imposible”.

No obstante, Pompeo ha reconocido implícitamente el fracaso de Washington en Afganistán, aduciendo que Estados Unidos solo podría hablar de victoria en ese país si la fuente de las amenazas terroristas contra EE.UU. hubiera desaparecido.

Tras más de 18 años de la presencia de las tropas de e la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) en Afganistán, la inseguridad sigue campando a sus anchas en el territorio afgano y ha coadyuvado con la expansión de grupos extremistas como el EIIL (Daesh, en árabe).

La Organización de las Naciones Unidas (ONU), en un informe previo publicado en abril del año pasado, reveló que los ataques de Estados Unidos en Afganistán son más mortíferos para los civiles que los atentados de grupos insurgentes como Talibán.

Ahora, el documento firmado entre EE.UU. y Talibán detalla que las fuerzas de la OTAN se irán reduciendo proporcionalmente durante un periodo equivalente, de forma que en 14 meses todas las fuerzas extranjeras habrán abandonado el país asiático.

 

Fuente: hispantv.com