Cinco periodistas nicaragüenses, entre ellos un colaborador de la cadena estadounidense CNN, fueron agredidos y asaltados este martes (03.03.2020) por partidarios del gobierno de Daniel Ortega tras dar cobertura a una misa en homenaje al fallecido teólogo y poeta Ernesto Cardenal.

Dos de los periodistas golpeados fueron trasladados a un centro médico privado en Managua.

La periodista Leonor Alvarez, del crítico diario La Prensa explicó que ella y otro colega fueron agredidos cuando iban detrás del féretro de Ernesto Cardenal, que era asediado por simpatizantes sandinistas que acudieron a la misa a gritar consignas contra los amigos del poeta y a favor del presidente Ortega.

Álvarez dijo los partidarios de Ortega además de golpearla, le robaron su teléfono móvil con el que hacía transmisión en vivo.

“Fue algo espantoso”, declaró el periodista David Quintana, que transmitió en vivo la agresión a sus dos colegas, cuando fue alcanzado por simpatizantes sandinistas que le agredieron y le interrumpieron la transmisión.

Ataque dirigido a reporteros

Según Quintana, a él lo golpearon con puños y puntapiés en la cara, que le quedó inflamada, y le lesionaron un dedo. “Me robaron todo y el cuerpo me duele”, lamentó el comunicador, que advirtió de que el ataque fue dirigido a los periodistas.

El camarógrafo Arnaldo Arita, colaborador de CNN, dijo que a él le golpearon en la cara y en las piernas pero que no lograron echarlo, que era, al parecer, el objetivo. “Se me llevaron la cámara de vídeo y el micrófono inalámbrico”, precisó.

Los comunicadores daban cobertura a una misa en homenaje al poeta Cardenal, fallecido el domingo pasado, y a la que fueron enviados decenas de simpatizantes del gobierno, que llegaron a la Catedral de Managua en autobuses y abuchearon al obispo de la diócesis de Matagalpa (norte), Rolando Álvarez, a cargo de la homilía y a quien tildaron de “golpista”.

Insultos y amenazas

En la Catedral, los partidarios de Ortega lanzaron consignas, gritos y amenazas contra los asistentes y amigos del poeta, y, antes que finalizara la misa, golpearon y robaron a dos jóvenes disidentes y pincharon llantas de los vehículos estacionados fuera del templo.

Al finalizar la misa, los simpatizantes sandinistas gritaron ofensas a los asistentes que acompañaban el féretro, quienes tildaron de “sacrílega” la acción de los partidarios de Ortega, que luego agredieron a los periodistas.

Desde 2018, Nicaragua vive una crisis sociopolítica que ha dejado al menos 328 muertos, según la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), aunque organismos locales elevan la cifra a 684 y el Gobierno reconoce 200 y denuncia un intento de “golpe de Estado”.

 

Fuente: dw.com