Pese al riesgo de contagio de coronavirus y la cuarentena obligatoria, miles de personas quebraron el aislamiento y fueron detenidas por las fuerzas federales. Ya que hasta el momento arrestaron a 4828 personas que no cumplieron con la cuarentena.

Mientras que notificaron a otras 138.793 que no pudieron justificar por qué estaban en la vía pública, por lo que se les ordenó que volvieran a sus domicilios, según datos del ministerio de Seguridad.

Además controlaron a 167.211 vehículos en las calles y secuestraron 819 durante los operativos realizados por la Policía Federal, Gendarmería, Prefectura y Policía de Seguridad Aeroportuaria en distintos puntos del país.

El miércoles la ministra de Seguridad Sabina Frederic anunció en conferencia de prensa en la residencia de Olivos que reforzarían los controles para restringir la circulación vehicular por las rutas y accesos de todo el país. Advirtió además que serán “inflexibles” con quienes incumplan el aislamiento obligatorio.

Luego de participar de la reunión con el presidente Alberto Fernández y los cuatro jefes de las fuerzas de seguridad, la ministra dijo que los controles permanecerán y que introducirán “mecanismos para que en los operativos la eficacia sea aún mayor”.

Además, como anticipó TN.com.ar, Frederic convocó a colaborar en las tareas de prevención contra el coronavirus a agentes de rangos superiores retirados de las cuatro fuerzas federales de seguridad.

La normativa fue firmada este domingo y busca a personal jerárquico superior que tenga un legajo “impecable”, es decir sin denuncias. Otro requisito es que tengan hasta 60 años, para que no sean parte del grupo de riesgo del COVID-19.

Para el Ministerio se trata de un aporte vital debido a que ya están formados y pueden portar armas. De esta manera pueden empezar a trabajar de inmediato junto a Gendarmería, Prefectura, Policía de Seguridad Aeroportuaria y la Policía Federal.

 

Cuarentena obligatoria: embargaron en $500.000 al surfer y no podrá salir ni a comprar comida

 

La desobediencia le costó cara a Facundo Llamas, el surfer que volvió al país desde Brasil y violó la cuarentena por el coronavirus dos veces. Tras ser detenido este miércoles por la tarde en Ostende, la Justicia le fijó un embargo de $500.000 y dispuso además su arresto domiciliario.

El joven que ya había sido demorado ayer en la autopista Panamericana a la altura de Martínez antes de ser capturado en la ciudad balnearia, ahora no podrá salir de su casa ni para comprar comida.

Por orden del juez federal Alejo Ramos Padilla, tendrá custodia policial en la puerta de su domicilio y las autoridades municipales se encargarán de hacerle llegar alimentos, medicamentos y elementos de higiene indispensables para que ni él ni sus acompañantes puedan abandonar la vivienda.

Además, por haber regresado de un país considerado zona de riesgo por la pandemia, el magistrado también resolvió secuestrarle la camioneta y todas las tablas de surf que tenía en su interior; allanar la casa de calle Romero, y establecer una medida cautelar sobre su madre y las otras personas que pudieran acompañarlo con un solo objetivo: que cumpla sin excepciones el aislamiento preventivo por 14 días consecutivos.

Fuentes judiciales confirmaron a La Nación que ya fue pedida la indagatoria de Llamas y que se llevará a cabo en cuanto se hayan completado las medidas de prueba ordenadas y cuenten con los recursos tecnológicos para avanzar con el trámite. Una opción, en medio de la cuarentena, sería tomarle declaración por videoconferencia.

En tanto, de acuerdo a los primeros controles realizados por el servicio de salud municipal, Llamas no presenta ningún síntoma de la enfermedad. En las últimas horas se presentaron el jefe de la guarda del Hospital Municipal y el director de Emergencias, quienes también se pusieron a disposición del personal policial afectado al operativo.

 

 

Evadió un control vehicular, lo persiguieron por ocho barrios y lo detuvieron en Villa Urquiza

En medio del aislamiento social vigente por el coronavirus, la Policía de la Ciudad persiguió a través de ocho barrios a un automovilista que evadió un control vehicular en Villa Devoto. A pesar de que contaba con un permiso para circular durante la cuarentena, el hombre se fugó y obligó a los efectivos a movilizarse por espacio de 15 minutos por la Capital Federal, hasta que finalmente lo detuvieron en Villa Urquiza.

Según fuentes policiales, todo comenzó a las 9, cuando los oficiales que estaban apostados en las avenidas Beiró y San Martín intentaron detener la marcha de un Fiat Qubo gris. Sin embargo, el conductor desobedeció la señal de altoaceleró y escapó.

Ante esa situación, efectivos de la División Motorizada de la Policía de la Ciudad lo persiguieron y le impartieron la voz de alto en reiteradas oportunidades, pero el hombre nunca se detuvo.

De esta forma, la persecución, a la que debió sumarse personal policial de diferentes comisarías, se desarrolló durante unos 15 minutos a través de los barrios de Villa Devoto, Agronomía, La Paternal, Chacarita, Colegiales, Belgrano, Coghlan y Villa Urquiza.

Finalmente, oficiales de la División Motorizada y de la Comisaría Comunal 12 lo atraparon al llegar a Roosevelt al 4700.

El conductor, que tenía en su poder un permiso de circulación, fue imputado por “atentado, resistencia y desobediencia a la autoridad” por la Fiscalía Penal Contravencional y de Faltas 8 a cargo de Maximiliano Vence, que dispuso su detención y traslado a la comisaría correspondiente, así como el secuestro del vehículo.

 

Fuente: tn.com.ar