La compañía agroquímica alemana deberá entregar dicha suma en el marco de un litigio en territorio estadounidense sobre los efectos nocivos del herbicida más usado a nivel mundial.

El glifosato vuelve a estar en el centro de la discusión. Esta vez, por cuenta de un litigio en Estados Unidos sobre este herbicida, en el marco del cual el grupo Bayer deberá pagar 39,6 millones de dólares.

El pago por parte de la compañía farmacéutica y agroquímica alemana se dará frente a los señalamientos acerca del ocultamiento de los riesgos sanitarios provocados por el producto elaborado por Monsanto.

Y es que la historia de Bayer y Monsanto se unió en el año 2018, cuando la primera compró a la segunda por 63.000 millones de dólares, en la que fue descrita como la “adquisición extranjera más grande jamás realizada por una empresa alemana”, según la revista financiera ‘Forbes‘.

Más allá de la millonaria transacción que unió las operaciones de Bayer y Monsanto, una serie de datos divulgados este 30 de marzo por ‘Bloomberg’ dan cuenta de las acusaciones interpuestas por un grupo de demandantes contra la empresa alemana ante un tribunal de Kansas City, de acuerdo con las cuales el ingrediente activo del producto es capaz de atacar una enzima que se encuentra en animales e incluso humanos.

La capacidad denunciada por los demandantes fue reportada ante el tribunal dado que la etiqueta del producto comercializado por Bayer bajo el nombre de Roundup Weed and Grass Killer indica solo que el glifosato, como ingrediente activo del compuesto, únicamente afecta a una enzima presente en las plantas.

Poco después de que se diera a conocer el monto a pagar, Bayer indicó a la agencia AFP que el caso fue “resuelto a satisfacción de todas las partes” y que, por el momento, permanece bajo reserva de aprobación del tribunal asignado para su tratamiento.

La sombra de los presuntos efectos cancerígenos 

Pero el litigio sobre el encubrimiento de la enzima que el glifosato puede atacar en los humanos no es el único que pesa contra Bayer. Desde 2018 existe otro en curso, también en Estados Unidos, que es considerado como el más importante contra la compañía.

Se trata del iniciado en virtud de las demandas recibidas por los supuestos efectos cancerígenos provocado por los herbicidas producidos por Monsanto, entre los cuales figura nuevamente el Roundup Weed and Grass Killer. 

Los detalles entregados por el mismo grupo empresarial revelan que se trata, en total, de al menos 48.600 acusaciones de tipo sanitario contra la elaboración y distribución del producto.

En medio del auge de esta carrera contra el glifosato, que ha sido impulsada desde las esferas del activismo en favor del medio ambiente por parte de organizaciones como Greenpeace, la cual alerta sobre lo advertido en 2015 por la Agencia para la Investigación sobre el Cáncer (IARC, por sus siglas en inglés), dependiente de la Organización Mundial de la Salud (OMS), sobre la clasificación del herbicida como “probablemente cancerígeno para los seres humanos”, Bayer ha perdido ya sus tres primeros juicios.

La derrota de la empresa en tres instancias la ha llevado a ser condenada a pagar altas sumas, como ahora. Sin embargo, frente a segundas evaluaciones realizadas por jueces, dichos montos han sido reducidos.

En su defensa, Bayer intenta cobijarse en el argumento de que, desde 1970, década en la que empezó a ser vendido el Roundup, ningún “órgano regulador” ha conseguido demostrar la peligrosidad de la que se le señala ante los tribunales, mientras que, en las calles, cientos alegan que el conflicto de intereses es el principal obstáculo para el desarrollo de investigaciones que lo comprueben.

 

Por Eél María Angulo

Fuente: france24.com