Vanessa Baraitser, magistrada de la Corte de Westminster, rechazó posponer hasta el otoño la segunda fase del juicio de extradición de Julian Assange a Estados Unidos por cargos relacionados con la publicación de informes militares y diplomáticos en la plataforma WikiLeaks.

En la vista preparatoria, que transcurrió este 7 de abril por conexión audiovisual y sin ningún abogado presente en la sala, la defensa de Assange solicitó dar un alto en el proceso judicial debido a las restricciones oficiales, los obstáculos físicos y los riesgos sanitarios de la pandemia del coronavirus.

“No tendría un juicio justo si no está presente en la sala del juzgado… para escuchar y ver a los abogados y escuchar y ver a los testigos”, argumentó el letrado Edward Fitzgerald.

El abogado de la Fiscalía británica que representa a EEUU, James Lewis, mantuvo una posición “neutral” respecto al potencial retraso en la reanudación del juicio de extradición de la fecha acordada en mayo.

La segunda sesión de audiencia está prevista para el 18 de mayo en el juzgado de Woolwich, adyacente a la cárcel donde sigue recluido el periodista australiano.

La jueza desoyó los argumentos y mantuvo en la agenda la fecha del 18 de mayo, con la posibilidad de agregar al calendario original algunos días de julio, según informó Marty Silk, corresponsal europeo de la agencia AP.

No obstante, Baraitser aceptó reconsiderar la situación en una siguiente audiencia procesal, que fijó para el 22 de abril.

“La situación es impredecible y no puedo asumir que los juzgados no estén operativos para entonces”, declaró.

La mayoría de los tribunales británicos han suspendido las actividades y están cerrados al público.

El Gobierno impuso estrictas medidas de distanciamiento y reclusión social para frenar la propagación del coronavirus el 23 de marzo.

Assange no está incluido en el programa de excarcelación anticipada de presos que comenzó de forma generalizada este 7 de abril.

Más de un centenar de reclusos y 19 funcionarios de prisión han dado positivo en pruebas del SARS-CoV-2, según los últimos datos oficiales.

De acuerdo con la BBC, se han registrado nueve muertes por COVID-19 en cárceles de Inglaterra y Gales, incluido un fallecido en Belmarsh, en el sureste de Londres.

La Justicia estadounidense reclama al exdirector de WikiLeaks para juzgarle por un presunto delito de conspiración para acceder a sistemas informáticos gubernamentales y 17 cargos por difundir información clasificada en violación de la ley de Espionaje.

Los cargos conllevan una penalización de hasta 150 años en prisión, equivalente a la cadena perpetua en el caso de Julian Assange.

 

Fuente: sputniknews.com