Los indicios sugieren que la proporción de fumadores infectados con el coronavirus es más baja que la tasa en la población general. Los científicos quieren saber entonces, por medio de tres ensayos clínicos, si la nicotina podría evitar que el virus infecte las células. También si puede prevenir que el sistema inmunitario reaccione de forma exagerada al contagio.

Siempre la sugerencia es no fumar, porque hace mal a la salud, pero en Francia quieren saber cómo actúa la nicotina y si reacciona y pelea con el coronavirus. Si así fueran, dicen, quieren probar con el uso de parches en pacientes afectados y en los profesionales de la salud que están al frente de la atención.

Indicios

Un estudio en China, donde comenzó la pandemia, mostró que sobre más de mil contagiados solo un 12,6 por ciento eran fumadores. Es una cifra muy inferior teniendo en cuenta que los fumadores en China representan a un 28 por ciento de la población. Esta conclusión fue publicada a finales de marzo en el New England Journal of Medicine.

Otra investigación realizada por los Centros para el Control de Enfermedades en los EE. UU., encontró que sólo el 1.3 por ciento de los pacientes hospitalizados eran fumadores. Incluso en hospitales en París describieron que los fumadores estaban sub representados, lo que sugiere que el “efecto protector” podría alcanzar a cualquiera, no solo a las personas hospitalizados por la enfermedad.

Un estudio francés más específico, realizado en Pitié Salpêtrière, parte del Hôpitaux de Paris, utilizó datos de 480 pacientes que dieron positivo para el virus. Los resultados mostraron que de los pacientes hospitalizados, con una edad promedio de 65 años, solo el 4.4 por ciento eran fumadores.

“En resumen, tenemos un 80 por ciento menos de fumadores en los pacientes con COVID-19 que en la población general del mismo sexo y edad”, indicó uno de los responsables del estudio, el internista Zahir Amoura, en la emisora France Inter.

Jean Pierre Changeux, eminente neurobiólogo, profesor honorario en el Colegio de Francia y en el Instituto Pasteur, le parecía extravagante que una infección pulmonar esquivara a los fumadores. Sin embargo, ahora estará al frente de la investigación en Francia.

“La hipótesis es que la nicotina, al fijarse sobre el receptor celular que utiliza el coronavirus le impide hacerlo a él y, después penetrar en las células y propagarse”, explica Changeux a la Agencia France Presse.

El trabajo para confirmar o refutar la hipótesis, contempla tres ensayos con parches de nicotina. Esperan que se fabriquen opciones sin este componente para que cumplan el papel de efecto placebo.

“Vamos a trabajar con un calendario acelerado pero debemos ser prudentes y rigurosos”, dice Zahir Amoura. Ambos investigadores dejan algo muy en claro: no está sugerido que la gente vaya y compre parches por su cuenta. Tampoco que empiecen a fumar. “Lo primero es peligroso y lo segundo, malo”, concluyen.