Elon Musk, presidente ejecutivo de Tesla, tuiteó el sábado que la compañía mudará sus oficinas centrales y futuros proyectos desde California, hacia Texas o Nevada.

El directivo también dijo que la decisión de mantener algún tipo de actividad productiva en Fremont, dependerá de cómo se trate a Tesla en el futuro, refiriéndose a la planta en el área de la Bahía de San Francisco, que es la única fábrica de vehículos que tiene la compañía en Estados Unidos.

A su vez, Musk anunció que demandaría al Condado de Alameda, en California, a raíz de que el departamento de salud dijera que el fabricante de autos eléctricos no podía reabrir la fábrica de Fremont hasta el 1 de junio. ¿El motivo? Las medidas de confinamiento que fueron impuestas con el objetivo de limitar la propagación del coronavirus.

“Tesla presentará una demanda contra el Condado de Alameda de inmediato. El `Oficial de salud interino´ no elegido e ignorante de Alameda está actuando en contra del Gobernador, el Presidente, nuestras libertades constitucionales y ¡simplemente del sentido común!”, escribió Musk en su cuenta de Twitter.

El condado de Alameda dijo el sábado que había estado trabajando con Tesla para desarrollar un plan de seguridad que “permita reabrir y proteger la salud y el bienestar de los miles de empleados” que se desempeñan en la fábrica, y que espera llegar a un acuerdo sobre un plan de seguridad muy pronto.

Musk había dicho el jueves a los empleados que el viernes por la tarde se reiniciaría una producción limitada en Fremont.

Tesla construye más de 415.000 autos por año en la planta de Fremont y trasladar toda la instalación sería un movimiento enorme, según publicó Reuters.

Dan Ives, un analista de Wedbush, estimó el sábado que la compañía podría tardar de 12 a 18 meses para relocalizar la producción.

La amenaza de mudar la fábrica también se conoce mientras Tesla apunta a aumentar la producción en Fremont de su todoterreno Modelo Y, el vehículo más rentable de la automotriz a la fecha.

Cabe recordar que Musk se ha mostrado muy crítico respecto de las medidas de aislamiento social y preventivo que se vienen tomando para enfrentar la pandemiaDe hecho tildó a la cuarentena de “fascista” e “indignante” por considerar que atenta contra las libertades personales y que dañará a la economía.

La semana pasada, durante la presentación del balance de Tesla, Musk dijo criticó fuertemente las medidas restrictivas que llevaron a la suspensión temporal de la producción de sus autos eléctricos en California. El directivo se mostró preocupado respecto de esta situación.

“La cuarentena causará mucho, mucho daño no sólo a Tesla pero a cualquier empresa. Y aunque algunas personas pasarán la tormenta, muchas compañías pequeñas no lo harán”, subrayó. A su vez, describió al aislamiento social como un “encarcelamiento forzado de las personas en sus hogares, en contra de sus derechos constitucionales”.

A pesar de esta situación, Tesla obtuvo ganancias: los ingresos por créditos regulatorios aumentaron a USD 354 millones en el último trimestre. Tesla vende los créditos a los fabricantes que los necesitan para cumplir con los estándares de emisiones cada vez más estrictos en la mayoría de los mercados del mundo.

 

Fuente: infobae.com