La embajada de Suecia en Argentina respondió este lunes al balance negativo realizado por el presidente Alberto Fernández, quien puso a ese país como ejemplo de que abrir la economía no es una buena decisión para enfrentar la pandemia de coronavirus.

“En esta situación, es difícil hacer comparaciones directas entre las medidas de contención que han adoptado diferentes países. Suecia tiene tasas de mortalidad por covid-19 más altas que algunos otros países que han impuesto la cuarentena, y más bajas que otros que también han impuesto la cuarentena”, señaló la representación diplomática en un comunicado.

“Esta es una nueva enfermedad y pasará tiempo antes de que sepamos qué modelos funcionan mejor. En Suecia estamos aprendiendo, por ejemplo, que hay una necesidad de proteger los geriátricos de manera más efectiva. Siempre estamos abiertos a dialogar con otros países para que podamos aprender unos de otros”, agrega el texto oficial.

En las últimas semanas, parte de la oposición argentina se rebeló a la cuarentena obligatoria y advirtió que la estrategia asumida por el gobierno peronista solo estaba terminando de derrumbar a la economía. De manera insistente, el presidente advirtió que prefería cuidar la vida de los ciudadanos y no ponerlos en riesgo al permitir la reapertura de las actividades no esenciales.

Uno de los principales argumentos opositores para exigir la reactivación de la industria y el comercio fue el caso de Suecia,ya que se diferenció al no cerrar su economía por completo.

El viernes pasado, al anunciar una nueva prórroga de la cuarentena hasta el 26 de mayo, Fernández respondió a las presiones políticas locales con críticas al país europeo.

“Cuando me dicen que siga el ejemplo sueco, la verdad lo que veo es que Suecia, con 10 millones de habitantes, hoy cuenta más de 3.000 muertos por el virus. De haber seguido ese ejemplo, nosotros hoy tendríamos 13.900 muertos. Terminemos con esta discusión, que nos han metido falsamente, que si abrimos la economía vamos a estar mejor. Si abrimos la economía vamos a terminar como terminó Suecia“, dijo el mandatario.

Argentina, con casi 45 millones de habitantes, es uno de los países menos afectados en la región por la pandemia, ya que hasta ahora registra 5.680 contagios y 297 muertos, mientras que Suecia, que tiene una cuarta parte de esa población, reporta a 25.921 casos positivos y 3.220 decesos.

En su comunicado de respuesta a los cuestionamientos del presidente, el gobierno sueco explicó que el principal objetivo de las medidas de contención es el mismo que en otros países: salvar vidas y proteger la salud pública.

“Nos enfrentamos con los mismos desafíos y hacemos uso de instrumentos similares a otros países: fomentamos el distanciamiento social, protegemos a los grupos vulnerables y a los de riesgo, realizamos testeos y reforzamos nuestro sistema de salud. El objetivo es aplanar la curva de contagios y evitar que el sistema de salud se sobrecargue”, afirmó.

La estrategia del país europeo consiste en combinar aspectos legislativos y recomendaciones, dijeron desde la embajada. “El gobierno de Suecia ha impuesto el cierre de fronteras, suspensión de clases en escuelas secundarias, prohibición de visitas a geriátricos y eventos de más de 50 personas. Instamos a que las personas que presentan síntomas de covid-19 no vayan a trabajar, lo cual es posible a través de un seguro de salud extendido”, reza la comunicación.

El documento también afirma que las medidas de Suecia difieren de otros países solamente en tres aspectos, ya que no han impuesto un aislamiento social, preventivo y obligatorio, ni el cese de la actividad comercial a algunas empresas, ni el cierre de jardines de infantes y escuelas primarias.

La vida en Suecia no continúa como de costumbre. La economía sueca se vio fuertemente afectada por la pandemia y se espera un ascenso dramático del desempleo”, reconocen.

La embajada precisó que el modelo sueco se basa en proporcionar información confiable que ayude a la gente a asumir la responsabilidad de su propia salud y en los altos niveles de confianza mutua que existen entre las autoridades y los ciudadanos.

“La decisión de mantener abiertos sectores de la sociedad está basada en consideraciones de salud pública en lugar de intereses económicos. Mantener las escuelas abiertas tiene, por ejemplo, efectos positivos en la salud infantil y permitir que las personas trabajen es positivo para la salud pública. Estas medidas también fortalecen la igualdad de género”, explicó el gobierno sueco en torno a políticas que se diferenciaron de otros países europeos, que decidieron no aplicarlas por temor a que la pandemia se propagara.

Otras polémicas

Esta no es la primera vez que un gobierno le responde al presidente argentino por sus comparaciones para demostrar el éxito que ha tenido para controlar el coronavirus.

Fernández se ha referido en varias ocasiones a Chile, país que con casi 19 millones de habitantes, es decir, menos de la mitad que Argentina, tiene 27.219 contagios, más de cuatro veces los que registra su país vecino, aunque el número de fallecimientos sí es similar en ambos.

El ministro de Salud de Chile, Jaime Mañalich, respondió que las críticas del presidente argentino son “prematuras e inconducentes” porque los resultados de cada país no deben compararse, ni generar envidas ni afectar las relaciones internacionales.

A principios de abril, las autoridades chilenas filtraron un documento titulado “Coronavirus: Chile versus Argentina”, en el que destacaban que el gobierno de Sebastián Piñera estaba realizando más test de detección de coronavirus que el de Fernández, además de que tenía menos casos importados.

 

Fuente: rt.com