Varios medios del grupo de Rupert Murdoch y de su rival Farifax Media, actualmente propiedad del grupo Nine, son algunas de las doce empresas investigadas por desacato al tribunal, junto con 18 periodistas de renombre. Estos últimos podrían enfrentarse a cinco años de cárcel, mientras que los órganos de prensa podrían ser multados con hasta 500.000 dólares australianos (300.000 euros, 328.000 dólares estadounidenses).

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En mayo de 2018, la justicia australiana prohibió a los medios cubrir el proceso del cardenal Pell a través de una orden, para evitar que el jurado del segundo juicio contra el religioso se viera influido por los debates del primero.

Así, los medios no pudieron informar, ni siquiera por internet, de la condena impuesta al prelado en 2018 por agresión sexual a dos adolescentes en los años 1990. Varios medios australianos se quejaron en varios artículos de no poder informar sobre el caso y fueron acusados de haber infringido la orden y de “desacato al tribunal”, aunque ninguna de las notas publicadas mencionara las acusaciones contra Pell ni su nombre.

Niegan los cargos

Los órganos de prensa implicados rechazaron firmemente las acusaciones. Organizaciones de defensa de la libertad de prensa y de las libertades públicas han denunciado el frecuente recurso de los tribunales australianos a este tipo de medidas, y más aún en tiempos de internet y de redes sociales.

La orden de bloqueo informativo fue levantada a principios de 2019, cuando la fiscalía renunció a una serie de causas abiertas contra el cardenal, absuelto en apelación en abril.

El juez programó la audiencia “provisionalmente” para el 9 de noviembre, aunque el 23 de julio se celebrará una audiencia preliminar.

 

Fuente: dw.com / NBC News