(Photo by ROBERTO SCHMIDT/AFP via Getty Images)

 

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sugirió que podría recurrir a las tropas federales para poner fin a las protestas que han estallado en todo el país tras la muerte de George Floyd bajo la custodia de la Policía de Minneapolis. Pero para hacerlo, Trump necesitaría invocar formalmente estatutos raramente usados ​​conocidos como la ‘Ley de la Insurrección’.

“Los alcaldes y los gobernadores deben establecer una aplicación de la ley hasta que la violencia haya sido sofocada”, dijo el presidente Donald Trump durante breves comentarios en la Casa Blanca el lunes 1 de junio.

“Si una ciudad o estado se niega a tomar las medidas necesarias para defender la vida de sus residentes, entonces desplegaré al Ejército de Estados Unidos y resolveré el problema rápidamente”, agregó el mandatario.

Mientras Trump decía esto en el Rose Garden, la Policía disparaba gases lacrimógenos para disipar a los manifestantes en un parque público al otro lado de la calle de la Casa Blanca. Las imágenes se transmitieron en vivo por televisión.

Las manifestaciones por la muerte de George Floyd han sido en gran medida pacíficas, pero, en algunas ciudades, la Policía ha utilizado la fuerza contra manifestantes y periodistas. Los manifestantes se enfrentaron con agentes en varias áreas y los periodistas fueron atacados con balas de goma o incluso detenidos brevemente. Muchas ciudades del país decidieron establecer toques de queda.

Ahora, para desplegar las fuerzas armadas en los estados o ciudades como quiere Trump, él necesitaría emitir una proclamación formal, invocando formalmente a un grupo de estatutos raramente utilizado conocido como la ‘Ley de la Insurrección’.

¿Qué es la ‘Ley de la Insurrección’?

Según la Constitución de Estados Unidos, los gobernadores tienen la autoridad para mantener el orden dentro de las fronteras estatales. Este principio se refleja en una ley llamada Posse Comitatus Act, que generalmente prohíbe a los militares federales participar en la aplicación de la ley nacional.

La Ley de Insurrección de 1807 crea una excepción al Posse Comitatus Act al permitir que el presidente utilice a las fuerzas armadas del país para reprimir una insurrección interna que haya obstaculizado la aplicación normal de la ley estadounidense.

Parte de la ley sugiere que los estados deben solicitar ayuda antes de que el Gobierno federal intervenga, pero, otras secciones no requieren la aprobación del gobernador de un estado o su legislatura, como asegura Robert Chesney, profesor de Derecho de Seguridad Nacional en la Universidad de Texas.

Así que un presidente puede invocar la legislación si las circunstancias hacen que sea imposible el cumplimiento de la ley estadounidense adecuadamente o que haya una violación de los derechos de los ciudadanos.

¿Cómo se ha utilizado la Ley de la Insurrección?

Esta ley ha sido invocada en varias ocasiones a lo largo de la historia de Estados Unidos. En 1957, el presidente Dwight Eisenhower envió al Ejército a Little Rock, en Arkansas, para hacer cumplir la desegregación de escuelas contra la voluntad del gobernador. Más tarde, también fue utilizada por el presidente John F. Kennedy para garantizar la protección de los derechos civiles a principios de la década de 1960.

Pero, con el movimiento en pro de los derechos civiles que nació en ese entonces, el uso de la Ley de Insurrección se ha vuelto extremadamente rara. Se aplicó por última vez en 1992, cuando absolvieron a cuatro policías de Los Ángeles en el caso de la brutal paliza al automovilista afroamericano Rodney King, hecho que provocó disturbios mortales.

¿La aplicación de la Ley por parte de Trump puede ser anulada por un tribunal?

Según el profesor Chesney, cualquier desafío legal exitoso al uso de la ley por parte de Trump es “muy poco probable” y señaló que los tribunales históricamente han sido reacios a cuestionar las declaraciones militares de un presidente.

“La ley, para todos los efectos prácticos, es dejada en manos del presidente, con muy poca revisión judicial”, dijo. Pero el tribunal de opinión pública es otro asunto.

Stephen Vladeck, experto en seguridad nacional y derecho constitucional de la Universidad de Texas, aseguró a través de su cuenta en Twitter que la Ley de Insurrección no se había utilizado desde 1992 “en gran medida porque el uso doméstico de las fuerzas armadas es generalmente impopular”.

“Es difícil imaginar que los tribunales cuestionen las determinaciones fácticas del presidente de que las circunstancias justifican el uso de los militares para restablecer el orden”, escribió Vladeck.

 

Fuente: france24.com