El fiscal general de Minneapolis que investiga el fallecimiento del afroamericano George Floyd ​a manos de la Policía endureció los cargos contra el oficial acusado de asfixiarlo. Además procesará a los otros tres agentes que participaron de la detención que terminó en muerte.

Derek Chauvin, que la semana pasada fue acusado de homicidio involuntario, será procesado además por homicidio sin premeditación, un cargo que se sumó a los existentes y que conlleva penas más severas.

Cambiar la calificación de “homicidio culposo” (sin intención de matar) a “voluntario” (se busca la muerte de la víctima), aunque sin premeditación, en caso de prosperar, coloca a Chauvin a riesgo de 40 años de prisión en caso de ser encontrado culpable

El fiscal también ordenó el arresto de los otros tres agentes involucrados en la muerte, acusándolos de complicidad en asesinato de segundo grado, es decir, asesinatos voluntarios sin premeditación. Y solicitó que la fianza de los cuatro policías acusados se fije en un millón de dólares.

La familia de Floyd, cuya muerte el 25 de mayo generó una ola de protestas no vistas en décadas en Estados Unidos, celebró la decisión en un comunicado difundido por su abogado, Ben Crump: “Este es un paso importante hacia la justicia”.

El letrado afirmó que el hombre, de 46 años, fue “torturado hasta la muerte y falleció asfixiado, como demuestra la autopsia”.

“Que se haga justicia justa hacia los afro-estadounidenses, con un cambio que comience hoy”, dijo Crump, al hablar con el hijo de la víctima, Quincy, en el lugar en el que fue asesinado el padre.

 

Fuente: clarin.com