La reacción en Estados Unidos por la ejecución de George Floyd rebasa el rechazo al racismo contra afroamericanos y latinos, y canaliza hoy la frustración de millones de personas en un país cada vez más desigual.

Así definió la activista argentino estadounidense Alicia Jrapko en comentarios a Prensa Latina el actual escenario de manifestaciones espontaneas extendidas a más de 140 ciudades de esa nación.

La terrible ejecución de Floyd en Minneapolis ocurre en un contexto en el cual la vida de las personas de los ciudadanos se ha deteriorado drásticamente, expresó Jrapko, coordinadora en Estados Unidos del Comité Internacional Paz, Justicia y Dignidad a los Pueblos y co-presidenta de la Red Nacional de Solidaridad con Cuba.

Según precisó, ha crecido la polarización de la sociedad, inflamada por el discurso del presidente Donald Trump, quien nunca habla de unidad.

“Trump no tiene palabras de aliento, todo gira alrededor de su ego, el dinero como eje central, no cree en la ciencia, hay una gran una crisis económica, exacerbada por la pandemia sin preparación alguna para enfrentarla”.

Las manifestaciones son espontaneas, pero -aclaró- no son solo por la muerte de Floyd sino también debido a la pobreza, al desempleo, a la falta de viviendas, al costo de la educación y la salud.

Explicó que ese no es un hecho aislado. “Hay una larga lista de afroamericanos y latinos linchados por este sistema inhumano”, acotó Jrapko al insistir que los policías nunca van a la cárcel ni pagan por sus crímenes.

La gente está harta de tanta injusticia. Los casos que más se conocen son los que fueron filmados y el asesinato de Floyd, la forma en que la policía lo hizo al oprimir su cuello hasta asfixiarlo, fue la chispa que generó estas manifestaciones en todas partes, dijo.

“Por ejemplo, en las dos últimas noches Trump fue llevado a un bunker para su protección, debido a que las protestas rodearon la Casa Blanca, y el muy cobarde se decida a mandar mensajes de tuits para insultar a quien él decide insultar”, añadió la activista.

La Guardia Nacional fue activada en 20 estados y “la mayoría de las grandes ciudades están bajo toque de queda y no se sabe lo que va a pasar ahora, pero lo que sí sabemos es que la hegemonía de Estados Unidos, que ya venía en bajada, nunca será la misma después que todo esto pase”, sentenció.

Al referirse a la proximidad de las elecciones del 3 de noviembre, Jrapko argumentó que la pandemia y la actual rebelión lo cambiaron todo.

A su vez, criticó la falta de un candidato viable para oponerse a Trump, pues “Joseph Biden es reaccionario, pro guerra, miembro del establishment del Partido Demócrata”.

La campaña electoral no será sobre cómo mejorar la situación de la gente sino para definir cómo conservar la hegemonía del impero que se les está escapando de las manos, concluyó.

 

Fuente: almayadeen.net