El principal epidemiólogo de EE.UU.: el coronavirus “resultó ser mi peor pesadilla” y aún “no ha terminado”

El epidemiólogo Anthony Fauci, director del Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas de EE.UU, declaró este martes en una entrevista con la compañía de visualización biomédica BIO Digital que el covid-19 resultó ser su “peor pesadilla”, al tiempo que advirtió que “aún no ha terminado”, informa The New York Times.

El asesor de salud de la Casa Blanca, se mostró sorprendido de que el virus “altamente transmisible” se haya esparcido tan rápidamente por todo el planeta. “En un período de cuatro meses, ha devastado todo el mundo“, recordó.

Por otro lado, Fauci explicó que el virus causante del covid-19 es “muy diferente” del ébola o del VIH, comparándolo con la pandemia de gripe de 1918 (Influenza A del subtipo H1N1) por su alto grado de transmisibilidad y mortalidad. 

“Quiero decir que el ébola daba miedo. Pero el ébola nunca se transmitiría fácilmente de manera global”, explicó. En cuanto al VIH, Fauci recuerda que “se extendió durante un período prolongado de tiempo”, por lo que -opina- “el impacto final del sida será mayor que cualquier cosa de la que estemos hablando ahora”.

El experto está convencido de las vacunas contra el covid-19 son la mejor esperanza para detener, o al menos frenar, la pandemia. En este sentido, dice estar “casi seguro” de que más de una tendrá éxito. Varios países ya están probando prototipos de vacunas en personas, y se espera que al menos una pase a la tercera fase de ensayos en julio.

“Habrá más de un ganador en el campo de las vacunas, porque vamos a necesitarlas para todo el mundo. Miles de millones y miles de millones de dosis. Así que estoy casi seguro de que vamos a tener múltiples candidatos que llegarán a la línea de meta para ser aprobados y ampliamente utilizados”, afirmó el epidemiólogo.

 

Perú supera los 200.000 casos del nuevo coronavirus

El Gobierno de ese país confirmó el umbral de contagios en 203.736 y el de fallecidos en 5.738. Perú es el segundo país más afectado de América Latina después de Brasil.

 

El Gobierno español regula hoy la “nueva normalidad” tras la pandemia

Según los datos oficiales, en las últimas 24 horas no se notificó ninguna muerte por COVID-19, mientras que los contagios ascendieron a 48, frente a los 102 del día precedente.

En total, la pandemia ha causado 27.136 fallecimientos, 56 en la última semana, y se ha registrado 241.717 casos, confirmados con PCR, según los datos del Ministerio de Sanidad de este martes (9.06.2020).

Con este escenario, el Ejecutivo regulará lo que ha dado en llamar “la nueva normalidad”, después de más de tres meses de duras restricciones a la movilidad y medidas de distanciamiento social, desde que el pasado 14 de marzo decretara el confinamiento mediante el estado de alarma.

Desde entonces, el Gobierno ha ido flexibilizando las restricciones a medida que la pandemia remitía en las distintas regiones españolas, sobre todo en el último mes, hasta que previsiblemente, el próximo 21 de junio concluya este proceso en las zonas más rezagadas en la desescalada, donde la pandemia fue más dura, como la Comunidad de Madrid y Cataluña.

 

Nicaragua realiza decenas de “entierros exprés” por la noche, en plena pandemia

Apenas cae la noche, los carros fúnebres hacen fila frente a un cementerio de la capital de Nicaragua en plena pandemia de coronavirus que, según organismos independientes, ha dejado muchas más víctimas de las que reconoce el gobierno de Daniel Ortega.

Después de una larga espera, uno de los vehículos ingresa al camposanto Jardines del Recuerdo donde, bajo una fuerte lluvia, viento y truenos, los trabajadores de la funeraria se desinfectan y luego entregan un ataúd sellado a cuatro sepultureros.

Tres de ellos bajan el cuerpo a una fosa, a la tenue luz de un foco, mientras otro les aplica desinfectante para evitar el virus.

A una distancia prudencial, tres familiares resguardados bajo un paraguas despiden tristes y resignados a su pariente, uno de los tantos nicaragüenses muertos en los últimos meses durante la pandemia.

Poco después ingresan otros ataúdes, uno de ellos escoltado por vehículos y patrullas de policía.

Son los llamados “entierros exprés”, que se realizan para personas que mueren con síntomas asociados a la covid-19, aunque en el hospital atribuyan su fallecimiento a “neumonías atípicas” u otras enfermedades, para minimizar la gravedad de la pandemia en Nicaragua, según denuncias médicas.

 

Coronavirus en Brasil | “Bolsonaro sigue una estrategia y un método, que es generar caos”

En Brasil hay dos cosas que parecen expandirse sin descanso en estos días: el coronavirus y los conflictos del presidente Jair Bolsonaro.

Mientras Brasil se volvía el tercer país del mundo más golpeado por la pandemia de covid-19, con casi 36.500 muertos y más de 690.000 casos confirmados hasta el lunes, según la Universidad Johns Hopkins, Bolsonaro abrió varios frentes de batalla.

El mandatario de extrema derecha relativizó la amenaza del virus, llamándolo “gripecita”, y criticó las medidas de aislamiento social implementadas por los estados brasileños para detener los contagios, porque dañan la economía.

También cambió dos veces a su ministro de Salud y participó de actos contra el Congreso y la Corte Suprema, donde uno de los jueces comparó recientemente los riesgos del orden democrático en Brasil con la Alemania de Adolf Hitler.

Bolsonaro sostiene que él defiende la Constitución y el lunes dijo que su gobierno es fustigado por quienes se niegan a aceptar el resultado de las elecciones de 2018, lanzándole “acusaciones absurdas” para deslegitimarlo.

Miguel Lago, un politólogo, profesor de la Universidad de Columbia y director del Instituto de Estudios para Políticas de Salud (IEPS) en Brasil, sostiene que el presidente tiene una táctica definida.

“El comportamiento de Bolsonaro desde el principio de la crisis sigue una estrategia y un método”, dice Lago en una entrevista con BBC Mundo. “El método es generar caos”.

Si llegamos a un grado de infección cercano al 9%, todos los estados de Brasil tendrán falta de médicos y enfermeros para responder a la crisis de coronavirus.

Hay que distinguir dos cosas que se mezclan mucho en este gobierno.

Hay una incompetencia brutal, como nunca antes se había visto en la historia del país. Son personas que no tienen ninguna formación ni capacidad para ocupar los puestos que están ocupando.

Bolsonaro cambió a un ministro de Salud que tenía un equipo, por un médico y en seguida por un general. Han cambiado todas las secretarías vinculadas al ministerio, dos veces en tres meses.

Ningún médico serio irá a trabajar con un presidente que exige a sus ministros que cambien la prescripción médica de una droga, como hizo con la hidroxicloroquina.

Pero el comportamiento de Bolsonaro desde el principio de la crisis sigue una estrategia y un método. El método es generar caos, traer aún más inestabilidad en medio de una pandemia, cambiando los ministros, peleándose con los gobernadores, incentivando a la gente a irse a la calle…

Bolsonaro entendió que tenía dos crisis imposibles de evitar: una económica y otra sanitaria.

Sabiendo que tendrá pérdidas electorales, entendió que tenía que aparecer como un presidente impotente pero que ha avisado a todos que era más importante preservar la economía.

Bolsonaro es un líder súper autoritario pero que al mismo tiempo da la imagen de gran fragilidad, de que nadie lo deja hacer nada.

¿Por qué un presidente haría algo así?

Es una cuestión de estrategia política. No es que Bolsonaro tenga un sueño de Brasil, no es como los movimientos de extrema derecha en los años ’30 que tenían una visión clara del mundo.

Bolsonaro no tiene una finalidad de una raza superior, de un Estado final fascista o nazi. No muestra a dónde quiere ir; simplemente quiere deconstruir lo que existe.

Es un comportamiento totalmente excepcional en políticos. Está vinculado a las redes sociales. Líderes como Bolsonaro o Duterte en Filipinas son fenómenos nuevos, pero serán cada vez más comunes si la tecnología sigue teniendo el mismo impacto que ahora en las elecciones.

Usted le atribuye a Bolsonaro una intención y eso es muy difícil de probar. ¿Qué hechos concretos o ejemplos ve para eso?

Bolsonaro convoca a manifestaciones, incluso durante la cuarentena, contra el Congreso y la Corte Suprema de Brasil. Lo han hecho casi todas las semanas desde el 15 de marzo, va a esos eventos y siempre sube un poco el tono.

Creo que Bolsonaro intenta llevar a un conflicto extremo con el Congreso para provocar un pedido de impeachment (juicio político), para poder movilizar su base. No tengo ninguna prueba de eso, es una manera de interpretar su estrategia política.

 

Fuentes: dw.com / rt.com / france24.com / bbc.com