Un tribunal de Manila condenó este lunes (15.06.2020) a la periodista filipina Maria Ressa por difamación, en un proceso que organizaciones de defensa de la libertad de prensa consideran un paso para silenciar a la oposición al presidente Rodrigo Duterte.

La periodista, que tiene otra decena de casos pendientes con la justicia, se enfrenta junto al reportero Reynaldo Santos -también condenado- a una pena de entre 6 meses y 6 años de prisión por este caso, aunque todavía no entrara en prisión porque pagó una fianza y porque la sentencia es todavía recurrible.

Ressa -nombrada persona del año por la revista Time en 2018- dirige desde 2012 el portal Rappler, medio que ha destapado varios escándalos que atañen a Duterte y fue pionero en denunciar los abusos de su polémica guerra contra las drogas. La periodista de 56 años permanecerá en libertad bajo fianza hasta que se decida la suerte de una apelación a la sentencia.

Grupos de defensa de los derechos humanos y de la libertad de prensa coinciden en que el cargo de difamación, junto con una serie de procesos iniciados contra Rappler, así como una tentativa del gobierno para despojar de su licencia al sitio de noticias, equivalen a hostigamiento estatal. Amnistía Internacional indicó que los “ataques” contra Rappler forman parte de una ofensiva más amplia del Gobierno contra la libertad de los medios en Filipinas.

Ressa: “la decisión es devastadora”

En tanto, Ressa aseguró que “la decisión es devastadora” y que sienta un mal precedente para la libertad de prensa en Filipinas. “Seguiremos luchando. El veredicto es un golpe para nosotros, aunque no es del todo inesperado”, dijo Ressa en una improvisada rueda de prensa a la salida del tribunal tras la lectura de la sentencia.

Según Ressa, se trata de un caso de “justicia selectiva” que busca castigarla por el periodismo crítico de Rappler que ha molestado a Duterte, y servir como ejemplo amenazante al resto de medios en Filipinas. “La libertad de prensa es la base de todos los derechos que tienen como filipinos”, recordó Ressa, que hizo un llamamiento a la ciudadanía a no ceder voluntariamente es sus derechos y libertades reconocidas en la Constitución.

“Nosotros hemos sido la advertencia, el objetivo es amedrentarnos a todos. Pero no tengan miedo”, instó Ressa, que en el pasado fue corresponsal en Sudeste Asiático de CNN y directora de informativos de ABS-CBN, mayor medio de Filipinas.

La periodista fue detenida el 13 de febrero de 2019 por este caso, aunque fue liberada con el pago de la fianza, tras ser acusada de ciberdifamación por un artículo que Rappler publicó en mayo de 2012 en el que se relacionaba al empresario Wilfredo Keng, el demandante, con el tráfico de drogas.

 

Fuente: dw.com / CNA / DW