El gobierno de Estados Unidos presentó el martes una demanda judicial para tratar de evitar la publicación del libro del ex asesor de seguridad nacional, John Bolton, que según extractos revela “el caos” en la Casa Blanca durante la administración de Donald Trump.

La demanda, presentada en el tribunal federal de Washington DC, dice que Bolton no ha dejado que el texto sea examinado, lo que significa que su libro estaría en “incumplimiento claro” de los acuerdos que firmó para conseguir el cargo y obtener acceso a información clasificada.

El libro, titulado “The Room Where It Happened: A White House Memoir”, será puesto a la venta el próximo 23 de junio.

Bolton, controvertido por sus opiniones de línea dura sobre Irán, Rusia y Venezuela, entre otros temas, ocupó el estratégico puesto de asesor del Consejo de Seguridad Nacional (NSC, por sus siglas en inglés) de la Casa Blanca entre abril de 2018 y septiembre de 2019.

Se fue después de estar en desacuerdo con el acercamiento diplomático de Trump con algunos adversarios, en particular con Corea del Norte y los talibanes de Afganistán, y desde entonces la relación entre ambos se ha vuelto especialmente hostil.

A principios de este año, al filtrarse partes del libro de Bolton a la prensa, los abogados de la Casa Blanca afirmaron que buena parte del material era información clasificada.

Pero la editorial Simon y Schuster dijo que seguiría adelante con la publicación: “Este es el libro que Donald Trump no quiere que lean”, señaló en un comunicado.

Según los editores, Bolton alega que Trump cometió una serie de delitos pasibles de juicio político más allá de presionar al gobierno de Ucrania para que investigara al rival político del presidente, el demócrata Joe Biden.

Pero la administración Trump dice que Bolton viola las reglas básicas de confidencialidad que debía respetar al negarse a esperar a que el NSC revise el texto, como era requerido.

El NSC encontró “cantidades significativas de información clasificada que le pidió al Demandado que eliminara”, señala el expediente judicial, pero el “Demandado aparentemente no quedó satisfecho con el ritmo de la revisión del NSC”.

“Sin que el Demandado avisara previamente al NSC, informes de prensa revelaron que el Demandado y su editor habían resuelto publicar el libro el 23 de junio, sin completar el proceso de revisión previa a la publicación”, indica el expediente.

“En pocas palabras, el Demandado llegó a un acuerdo con Estados Unidos como condición para su empleo en uno de los puestos de seguridad nacional más sensibles e importantes del Gobierno de Estados Unidos y ahora quiere incumplir ese acuerdo”, apunta la demanda presentada por la Casa Blanca.

El abogado de Bolton, Charles Cooper, argumentó que el libro no contiene ningún material confidencial y que su cliente ha trabajado con el Consejo de Seguridad Nacional de la Casa Blanca durante meses para permitirles revisar el contenido.

Según expertos, no será sencillo para Trump detener la publicación del libro, porque aunque los presidentes tienen el poder de clasificar como secreta información de seguridad nacional, su argumento contra Bolton puede contradecir lo establecido en la Primera Enmienda de la Constitución, que garantiza la libertad de expresión.

“Es muy raro que los tribunales estadounidenses eviten la publicación (de libros), porque eso suprime el discurso antes de que ocurra”, explicó el director ejecutivo del Instituto de la Primera Enmienda en la Universidad de Columbia, Jameel Jaffer, al diario The Washington Post.

Hay un precedente que juega a favor de Bolton: cuando el presidente Richard Nixon (1969-1974) intentó evitar que el Washington Post publicara en 1971 los papeles del Pentágono sobre la guerra de Vietnam, el Tribunal Supremo determinó que vetar información de ese tipo antes de su publicación era anticonstitucional.

Bolton, que fue el asesor de seguridad nacional de Trump desde marzo de 2018 y hasta su despido el pasado septiembre, se ofreció en enero a testificar en el juicio político contra el mandatario y afirmó que tenía información inédita y relevante, pero la mayoría republicana en el Senado vetó su comparecencia.

 

Fuente: infobae.com