Un destacado activista pro derechos humanos, Azimjon Askarov, murió en una cárcel de Kirguistán, anunció su abogado el sábado (25.07.2020). Grupos de derechos humanos como Human Rights Watch, Amnistía Internacional y Reporteros sin Fronteras han pedido reiteradamente su liberación. La causa exacta de la muerte aún no se ha confirmado, ni si guarda relación con el coronavirus. Al confirmar la muerte, las autoridades kirguisas dijeron que Askarov había estado padeciendo condiciones médicas preexistentes y que recientemente se había negado a recibir tratamiento con oxígeno.

Askamov, de 69 años, director de una ONG de derechos humanos y militante en favor de la minoría uzbeka del país, ingresó el viernes en el hospital de la prisión con síntomas de neumonía grave, explicó su abogado Valerian Vakhitov a la prensa. Era “incapaz de caminar” debido a una enfermedad, dijo a la AFP Vahitov, quien visitó a su cliente la semana pasada. “Nadie le prestó atención. El sistema lo mató”, agregó.

Cadena perpetua en 2010 y torturas

El activista recibió una sentencia de cadena perpetua en 2010 tras ser declarado culpable, en un contexto de revueltas sociales en la región de Osh, de incitación al odio racial y de haber participado en la muerte de un policía, lo que él niega y sus partidarios denuncian como un montaje.

El fallo provocó una protesta internacional. Kirguistán, exrepública soviética y aliado de Rusia, rompió en 2015 un acuerdo de cooperación alcanzado en 1993 con Estados Unidos, después de que Washington otorgara un prestigioso premio como defensor de los derechos humanos a Askarov, lo que las autoridades del país denunciaron como una “provocación”.

En 2016, el Comité de Derechos Humanos de la ONU consideró que la detención de Askarov era arbitraria y que había sido torturado. Pero varios tribunales de Kirguistán confirmaron la condena. En 2012, Askarov recibió el “Premio Internacional de la Libertad de Prensa” del Comité para la Protección de los Periodistas (CPJ).

“Su liberación se ha convertido en una cuestión de vida o muerte”

La coalición internacional de medios ‘One Free Press Coalition’ viene pidiendo la liberación de Askarov cada mes. En el último día Mundial de la Libertad de Prensa, en mayo pasado, el uzbeko encabezaba la lista de “los 10 casos más urgentes” de violación de dicha libertad. “A la luz de la amenaza que supone el coronavirus, significa que su liberación se ha convertido en una cuestión de vida o muerte”, afirmaba entonces un comunicado de la coalición. La audiencia de apelación final, programada para siete días después de tan dramática petición, confirmó la condena.

Kirguistán, en Asia Central, que tiene una población de más de 6 millones, se encuentra entre los países más afectados por la pandemia de coronavirus en la región, y hasta el sábado había confirmado más de 32.000 infecciones por coronavirus y 1.249 muertes relacionadas.

 

Fuente: dw.com