Uno de los principales defensores de la Amazonia murió este 5 de agosto tras permanecer hospitalizado 15 días por complicaciones de Covid-19. La noticia pone de manifiesto las vulnerabilidad de los pueblos amazónicos ante la emergencia sanitaria.

El cacique Aritana Yawalapiti fue un defensor incansable de la protección de la Amazonía, compañero de lucha y amigo del reconocido líder Raoni Metuktire. Pasó toda su vida en su pueblo natal, del cual heredó su apellido y que se sitúa en el corazón del Alto Xingú, una de las zonas indígenas más expuestas a la minería y la tala de árboles ilegales.

Su muerte se conoció este 5 de agosto por un comunicado que publicó su familia en el que anuncian que el líder de 71 años había perecido tras pasar los últimos días en cuidados intensivos en el hospital San Francisco de Asís de Goiânia, ciudad a la que fue llevado de urgencia el 22 de julio.

“Era un gran defensor de la lucha por la preservación y perpetuación de la cultura de su pueblo para las nuevas generaciones y constantemente denunció los efectos de la deforestación”, expresó su familia en un comunicado divulgado por la ONG Una gota en el Océano.

La ambulancia que lo llevó hasta Goiania tardó diez horas en hacer el recorrido. Al llegar al hospital, el líder indígena, que padecía hipertensión y sufría graves problemas respiratorios por afectaciones en uno de sus pulmones a causa del virus, alcanzó a decir “vamos a salir de esto. Somos guerreros”, antes de ser internado.

 

La Amazonía, a merced del coronavirus a falta de infraestructura sanitaria

Yawalapiti se volvió famoso en Brasil y reconocido a nivel mundial al liderar una campaña para proteger de la minería de oro ilegal, la tala de árboles y la agricultura a Xingú, una reserva de 26.000 kilómetros cuadrados en la que habitan 16 pueblos indígenas.

“Este es un día negro, un día de luto para la humanidad. Un ícono de la lucha indígena se ha ido”, lamentó el grupo ambientalista francés Amazon Planet en un comunicado. “Jefe Aritana, un inmenso agradecimiento por todo lo que compartió con nosotros y el mundo”, aseguró la entidad.

Cuando enfermó, Yawalapiti se encontraba liderando una campaña para recaudar fondos y llevar atención médica a las comunidades indígenas de la región, que enfrentan la pandemia sin instalaciones, médicos ni medicinas para atender a los pacientes más graves.

Antes de morir, Yawalapiti había denunciado el peligro que significa el nuevo coronavirus para los pueblos indígenas de la Amazonía, en donde las redes sanitarias son prácticamente inexistentes o están a cientos de kilómetros.

En su pueblo natal también ha fallecido uno de sus hermanos y una de sus sobrinas a causa de coronavirus. Además, en junio murió por la enfermedad otro importante líder indígena, Paulinho Paiakan, y en el mes de mayo se reportó el deceso del cacique Messias Kokama.

Según indica la Articulación de los Pueblos Indígenas de Brasil (Apib), que culpa al Gobierno del presidente Jair Bolsonaro de no estar haciendo nada para proteger a los pueblos indígenas de la pandemia, de los 900.000 indígenas que habitan en el país, cerca de 22.325 han contraído ya el virus y 640 han muerto a causa de la enfermedad. Además, unas 148 de las 305 etnias del país ya han reportado contagios.

Por el momento no está claro si el cuerpo del cacique Aritana Yawalapiti será regresado a su pueblo. Muchas comunidades indígenas no han podido enterrar a sus familiares y hacer los rituales fúnebres por la imposibilidad de recuperar los cuerpos de sus seres queridos en medio del bloqueo impuesto por las autoridades sanitarias para evitar la propagación del virus.

 

Por Natalia Plazas

Fuentes: france24.com / AFP / POVOSdaTERRA