Un nuevo estudio revela que la propagación del coronavirus en EE.UU. podría ser “mucho más extensa de lo que se informó inicialmente”

Miles de residentes de la ciudad estadounidense de Seattle, que presentaron síntomas de la gripe entre el pasado enero y principios de marzo, resultaron ser en realidad infectados con el coronavirus, reza un nuevo estudio publicado este miércoles en la revista EClinicalMedicine, este miércoles en la revista EClinicalMedicine, lo que significa que la propagación de la enfermedad en EE.UU. fue “mucho más extensa de lo que se informó inicialmente”.

Los investigadores volvieron a analizar muestras de frotis de garganta de pacientes que presentaban síntomas de gripe y estimaron que, para el pasado 9 de marzo, más de 9.000 personas con síntomas parecidos a los de la gripe, en realidad estaban infectadas con covid-19. Además, llegaron a la conclusión de que el primer contagio en Seattle pudo haber ocurrido entre Navidad y el 15 de enero.

“Los datos indican que, incluso antes de que nos diéramos cuenta de que el covid-19 se estaba extendiendo, había al menos un caso de coronavirus por cada dos casos de gripe“, explicó en un comunicado Lauren Ancel Meyers, profesora de biología integrativa, estadística y ciencias de informática de la Universidad de Texas en Austin, quien participó en la investigación.

Según los científicos, alrededor de un tercio de todos los 9.000 casos estimados en la ciudad, se produjeron entre niños. “Dado que el covid-19 parece ser abrumadoramente leve entre los niños, nuestra elevada estimación de casos infantiles sintomáticos en Seattle sugiere que podría haber habido miles de casos leves más en ese momento”, subrayó Zhanwei Du, principal autor del estudio.

Además, los investigadores analizaron las muestras de Wuhan (China), donde fueron reportados a finales del pasado diciembre los primeros casos de coronavirus en el mundo. El estudio estimó que el brote comenzó propagarse en la ciudad entre el 26 de octubre y el 13 de diciembre de 2019.

“Podemos volver atrás y reconstruir la historia de esta pandemia utilizando una combinación de técnicas de investigación y modelado”, detalló Meyers y agregó que esto ayudará a entender “cómo el coronavirus se extendió tan rápidamente por todo el mundo”.

De acuerdo a los últimos datos provistos por la Universidad Johns Hopkins, hasta el momento EE.UU., que sigue siendo el país más afectado por la pandemia, ha registrado más de 5,3 millones de contagios y más de 169.000 casos mortales desde el inicio del brote.

 

¿Desde cero y en poco tiempo? Cómo Rusia creó la primera vacuna contra el COVID-19

Denís Logunov es miembro de la Academia Rusa de Ciencias y lidera el grupo de desarrolladores de la primera vacuna rusa contra el COVID-19, que ya se ha inyectado a sí mismo. Sputnik ha hablado con el vicedirector del Centro Gamaleya para saber cómo logró ser el primero en el mundo en producir una vacuna y por qué está seguro de su eficacia.

— Usted entregó los resultados de los ensayos clínicos al Ministerio de Salud ruso el 9 de agosto. Sin embargo, no se han publicado todavía. ¿Puede decirnos cuáles son los principales hallazgos de estos estudios? 

— Realizamos un conjunto completo de estudios preclínicos sobre la seguridad y eficacia de la vacuna, seguido de dos estudios clínicos en los que se estudiaron los indicadores de seguridad e inmunogenicidad —la capacidad de proporcionar una respuesta inmune— con la participación de voluntarios sanos. La vacuna mostró un buen perfil de seguridad y alta inmunogenicidad, basado en estos estudios. Si tomamos los indicadores y las cifras específicas que se lograron, el título geométrico medio de los anticuerpos en los voluntarios alcanzó casi 1 en 15.000. Y la seroconversión se observó en el 100% de los voluntarios. La seroconversión significa que una persona tiene un nivel de anticuerpos que es más de cuatro veces mayor que el inicial.

También se evaluaron los parámetros de la inmunidad humoral por la reacción de neutralización del virus, es decir, la inactivación directa del virus por los anticuerpos. Se encontró que todos los voluntarios inmunizados con nuestra vacuna tenían anticuerpos neutralizantes virales tras el uso de las formas seca y líquida de la vacuna. También se analizaron varios indicadores de la respuesta inmunológica celular, en particular los linfocitos citotóxicos, un parámetro muy importante de la inmunidad antiviral. Estos linfocitos, que eliminan las células infectadas del cuerpo, fueron hallados en todos los voluntarios vacunados. Así que obtuvimos muy buenos resultados en cuanto a la inmunogenicidad.

 

En lo referente a la seguridad, las reacciones deseadas que se esperaban, como fiebre y dolor en el lugar de la inyección, no se observaron en todos los voluntarios. Pero estas cifras específicas se publicarán pronto.

— ¿Puede decirnos cuántas personas participaron en las pruebas en la primera y segunda fase?

— 38 personas participaron en la primera y 38, en la segunda fase, 76 en total. Dos protocolos se diferenciaban en que la vacuna era la misma pero en dos formas distintas. La primera fue seca, la segunda, congelada. Y por eso había 76 personas.

— Y por edad, ¿cuál era de la variedad de participantes?

— Las edades de los voluntarios en la primera y segunda fase oscilaron entre los 18 y los 60 años.

— La prensa internacional repite a menudo la afirmación de que se tarda al menos un año y medio en crear una vacuna segura y fiable. ¿Podría explicar cómo los científicos del Centro Gamaleya se las arreglaron para crear una vacuna en un período tan corto de tiempo, literalmente 5-6 meses?

— Sería un error decir que logramos crear la vacuna desde cero en un corto período de tiempo. Desde el momento en que desarrollamos la tecnología del vector adenoviral hasta su puesta en práctica, han pasado cuatro décadas. Durante estos 40 años se creó la plataforma tecnológica, que fue probada en decenas de miles de personas, tanto a base del vector del quinto serotipo como del 26.

En total, desde 2015 las vacunas basadas en vectores adenovirales producidas en el Centro Gamaleya se usaron para inocular a más de 3.000 personas. Por lo tanto, no fueron cinco meses de trabajo, de ninguna manera. Fue el trabajo de varias décadas.

 

Las vacunas basadas en vectores adenovirales no solo se crean en Rusia. China, CanSino y Johnson & Johnson también trabajan con vectores adenovirales. Se trata principalmente del desarrollo de vacunas contra el ébola. Estas plataformas son conocidas y bien estudiadas en los ensayos clínicos.

Además, la seguridad de las plataformas basadas en vectores adenovirales puede ser confirmada por el hecho de que todos sufrimos de adenovirus y nadie desarrolla enfermedades como consecuencia. En EEUU han realizado una gran labor para inmunizar a la gente con adenovirus de los serotipos 4 y 7. Por ejemplo, han inmunizado a todos los nuevos reclutas del Ejército contra adenovirus. Un gran estudio retrospectivo de correlación de más de 100.000 personas vacunadas no mostró ninguna anomalía.

Además, convivimos con los adenovirus durante millones de años, sin ninguna asociación con patologías después de infecciones. Nosotros ni siquiera estamos trabajando con adenovirus vivos, sino con vectores de adenovirus, que son virus sin ciertas partes de los genomas que no son capaces de reproducirse en células humanas. Resulta que convivir con los adenovirus no es peligroso, mientras que convivir con vectores que no son capaces de reproducirse es completamente seguro.

Estas plataformas preparadas basadas en vectores adenovirales permiten crear rápidamente nuevos productos. Se puede clonar rápidamente un gen interesante, en este caso el que codifica la proteína S, la espina que forma la corona del coronavirus SARS-CoV-2. Se necesita introducir esa espina en el organismo para que se forme una respuesta inmunológica.

 

La síntesis del gen y su clonación en un vector es la parte más rápida del trabajo. Y todo lo que he explicado antes sobre el estudio de los propios adenovirus, sobre obtener vectores de adenovirus y sobre crear una plataforma tecnológica ha llevado décadas. Así que no se puede decir que haya ido todo rápido. Empezamos a ir rápido cuando tuvimos en nuestras manos la plataforma tecnológica.

 

Sin mascarillas ni distancia, la protesta negacionista del coronavirus en Madrid

Unas 2.500 personas se congregaron en la Plaza Colón de Madrid para criticar las medidas sanitarias que impulsa el Gobierno para intentar frenar la expansión del coronavirus. En España hay 837 brotes activos y Madrid ha sido la segunda región con más casos mortales de coronavirus desde que empezó la pandemia.

“Bote, bote, bote, aquí no hay rebrote”, “libertad”, “falsos test, falsos positivos”, “no somos delincuentes, queremos respirar”, “fuera los bozales, no somos animales” fueron algunas de las consignas que más se escucharon el 16 de agosto en la Plaza Colón de Madrid.

En esta plaza miles de personas se congregaron para protestar contra del uso de la mascarilla, una medida que, según ellos, solo es obligatoria en España.

La manifestación fue convocada por redes sociales y promovida, entre otros, por el cantante Miguel Bosé, quien finalmente no acudió.

En la manifestación se pudo ver a personas sin mascarillas, o con ellas bajadas hasta la barbilla, aglomeradas sin mantener las distancias de seguridad, a otros abrazándose y a una señora escupir a la cámara de la TVE porque, aseguran, los medios de comunicación están manipulando la información.

Los manifestantes alegan que las autoridades han creado “una falsa pandemia” y pidieron a la Organización Mundial de la Salud cesar los protocolos sanitarios.

“El virus SARS-CoV-2 todavía no ha sido aislado y purificado. No existe evidencia científica para declarar la pandemia y para afirmar que este virus es patógeno. Además, están diagnosticando como enfermos a personas que no lo son porque se basan en unos PCR que son inespecíficos y no son un test de diagnóstico”, decía el escritor y político ecologista Esteban Cabal.

La protesta provocó una ola de críticas en redes sociales, especialmente desde los sanitarios.

La delegación del Gobierno en Madrid aseguró que investigará los hechos ocurridos “ya que esta concentración no se ha desarrollado según lo dispuesto por la Delegación del Gobierno” y que quienes “han actuado de forma incívica tendrán el máximo castigo”.

Fuentes: rt.com / sputniknews.com