Mohamed uld Abdel Aziz, presidente de Mauritania entre 2009 y 2019, fue detenido la pasada noche. Según se quejó uno de sus abogados, Taghioullah Eyda, se le privó de asistencia jurídica. Aziz, enfrentado con su sucesor y antaño aliado, el actual jefe de Estado Mohamed uld Ghazouani, fue convocado anoche por la policía de delitos económicos en la Dirección General de Seguridad de Nuakchot, y desde entonces sus abogados perdieron contacto con él, por lo que consideran que es una detención “fuera de la ley”.

El ex presidente fue interrogado el lunes por la policía por cuestiones financieras durante su mandato, confirmó un funcionario de seguridad. Según esta fuente, “la policía fue a su casa para pedirle que respondiera a los investigadores (…) él no quiso ir con ellos, pero prometió que acudiría más tarde, como hizo después”. Abdel Aziz, junto con varios miembros de sus distintos gobiernos y de su familia, están perseguidos por presuntos actos de despilfarro y de enriquecimiento ilícito durante la década en que estuvo en el poder.

Durante los pasados días, la policía ha requisado varios locales donde se encontraban más de 140 camiones y vehículos todoterreno pertenecientes a personas del entorno de Aziz, y ha congelado cuentas bancarias relacionadas con él, aunque sus abogados afirmaron anoche en una rueda de prensa que ninguno de esos bienes ni de las cuentas figuraban a nombre de Aziz.

En enero, el parlamento estableció una comisión de investigación sobre sus asuntos y entregó formalmente su informe a los fiscales este mes. Entre los temas investigados por la comisión se encuentran el manejo de los ingresos petroleros; la venta de propiedades estatales en la capital Nouakchott; la liquidación de una empresa pública de suministro de alimentos; y las actividades de una empresa pesquera china llamada Pully Hong Dong, dicen fuentes del parlamento.

 

Fuente: dw.com