Colombia pondrá fin a su cuarentena general, una de las más largas del mundo

(Por Alan Austria)

El 1 de septiembre culminará la cuarentena general, vigente desde el 25 de marzo, que tuvo una duración inicial de dos semanas, pero que las autoridades fueron prolongando de manera consecutiva ante el avance del coronavirus.

“Empieza una nueva fase en la que cambiamos el concepto de aislamiento obligatorio a que tengamos un concepto de aislamiento selectivo, de distanciamiento y responsabilidad individual”, dijo Duque en su pronunciamiento diario sobre las medidas gubernamentales contra el coronavirus.

El mandatario explicó que en esta “nueva fase” el país no se regirá por “excepciones” y que se seguirá avanzando en la apertura de sectores con los protocolos que han sido establecidos por el Ministerio de Salud con los demás Ministerios. “Estaremos operando con mayor velocidad en municipios sin afectación y de baja afectación, avanzando en los pilotos”, agregó.

La nueva fase esta prevista hasta finales de septiembre “con la idea de ir monitoreando diariamente los indicadores y el comportamiento de la pandemia”, indicó el mandatario.

 

Vacunas españolas del COVID-19: no serán las primeras, pero priman la seguridad y la eficacia

(Por Sergio Hernandez Ranera Sánchez)

Replicones de ARN del genoma del virus, ADN recombinante, o virus recombinante de la vacuna de la viruela, son solo algunos de los vectores elegidos para desarrollar una vacuna española que, aparte de hacer frente a la gran contingencia sanitaria de este siglo y definir el estatus científico del país, también aportará seguridad estratégica al país.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), hay consignadas en el mundo 169 investigaciones en curso para obtener una vacuna segura y eficaz contra el virus SARS-CoV-2. La mayoría de ellas, 139, se halla en fase preclínica y 30 de ellas ya se encuentran en alguna de las fases de ensayos clínicos con seres humanos.

Con más de 23 millones de personas infectadas en todo el globo y alrededor de 800.000 víctimas mortales, diversos laboratorios del mundo están inmersos en la creación de una vacuna eficaz contra el COVID-19, producto en el que algunos países no han escatimado medios y recursos. En España, donde el apoyo público y privado a las investigaciones no puede compararse al vertido en otros países como EEUU o Reino Unido, figuran reputados científicos de prestigio internacional cuya máxima es no precipitarse, pues no arriesgarán la seguridad y eficacia de sus prototipos con motivo de una celeridad que no priman.

El Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) coordina varios de los trabajos españoles, como es el caso de las investigaciones en curso en el Centro Nacional de Biotecnología (CNB) o el Centro de Investigaciones Biológicas (CIB). El Instituto de Salud Carlos III también ha adjudicado proyectos de investigación, como el que ocupa a un laboratorio del Instituto Nacional de Investigación y Tecnología Agraria y Alimentaria (INIA). En total hay 12 investigaciones españolas en activo.

 

España reserva 30 millones de dosis de la vacuna contra el covid-19 de AstraZeneca

El ministerio español de Sanidad ha reservado formalmente sus primeras dosis de vacunas contra el covid-19, tras comunicar a la Comisión Europea su adhesión a la compra a nivel comunitario de 300 millones de dosis a la farmacéutica sueco-británica AstraZeneca (AZ), que se anunció el pasado 14 de agosto.

El reparto de las dosis adquiridas en dicha operación se realizará de manera proporcional a la población de cada Estado miembro, por lo que España recibirá como mínimo 31 millones de dosis, en el caso muy probable de que todos los países se sumen a la compra.

El acuerdo entre la Unión Europea y AstraZeneca, cuya vacuna están desarrollando investigadores de la Universidad de Oxford (Reino Unido), incluye la opción de adquirir posteriormente otros 100 millones de viales. De consumarse esta compra adicional, España tendrá derecho a otros 10 millones de dosis.

 

El factor clave que explica la mayor mortalidad por Covid-19 en algunos pacientes

Todavía no está del todo claro por qué en algunos casos el coronavirus infecta el organismo sin causar síntomas, mientras en otros casos es potencialmente mortal. Sin embargo, hay cada vez más evidencia que el nivel de inflamación es un factor importante para que la COVID-19, la enfermedad causada por el virus SARS-Cov-2, tenga un desenlace mortal, según una destacada científica británica.

Sheena Cruickshank, profesora de Ciencias Biomédicas en la Universidad de Manchester, explicó en un articulo en The Conversation que “está cada vez más claro” que en el caso de los grupos de riesgo, como las personas mayores o que padecen enfermedades como diabetes y obesidad, “la respuesta de su sistema inmunológico la inflamación es lo que explica por qué se enferman tanto”.

La especialista aclaró que muchos factores, como el acceso a la atención médica, la exposición ocupacional y riesgos ambientales como la contaminación, contribuyen a la gravedad de la enfermedad.

No obstante, en la mayor parte de los casos los pacientes que padecen formas graves de Covid-19 “experimentan daño pulmonar como resultado de una respuesta inmunitaria demasiado vigorosa, en la que el sistema inmunológico produce muchas citocinas”, las proteínas que le envían una señal al sistema inmunitario para que cumpla con su función y, por ejemplo, detenga la reproducción de un virus.

Cruickshank explicó que “algunas acciones de las citocinas, como ayudar a incorporar otras células inmunitarias para combatir una infección o mejorar la capacidad de estas células reclutadas para atravesar los vasos sanguíneos, pueden causar un daño real si no se controlan. Esto es exactamente lo que sucede en una tormenta de citocinas“.

En particular, los estudios han demostrado que las personas con diabetes y obesidad tienden a producir fuertes tormentas de citocinas, como resultado de los altos niveles de glucosa en el cuerpo. El mismo tipo de respuesta inflamatoria también se observa en algunas personas mayores.

“La inflamación se caracteriza por tener altos niveles de citocinas proinflamatorias”, escribió Cruikshank. “Está influenciada por una serie de factores, incluida la genética, el microbioma (las bacterias, los virus y otros microbios que viven dentro y sobre ti) y la obesidad”.

En el caso de las personas mayores, en particular, el problema es que tienen menos linfocitos, es decir las células que pueden atacar y destruir un virus.

“Todo esto significa que para algunas personas mayores, su sistema inmunológico no solo está mal equipado para combatir una infección, sino que también es más probable que provoque una respuesta inmunitaria dañina”, dijo Cruikshank.

Según Cruikshank, investigar la la respuesta inmune al coronavirus será clave para desarrollar tratamientos específicos contra el virus.

“Cuanto más comprendamos sobre estas diferencias y vulnerabilidades, más podremos considerar la mejor forma de tratar a cada paciente”, concluyó. “Datos como estos también destacan la necesidad de considerar la variación en la función inmunológica e incluir a personas de diversos grupos demográficos en los ensayos de medicamentos y vacunas “.

 

Más de 813.000 muertos por coronavirus en el mundo

La pandemia de nuevo coronavirus ha provocado al menos 813.733 muertos en el mundo desde que la oficina de la OMS en China dio cuenta de la aparición de la enfermedad en diciembre, según un balance establecido por AFP este martes a las 11H00 GMT en base a fuentes oficiales.

Desde el comienzo de la epidemia más de 23.689.860 personas contrajeron la enfermedad. De ellas al menos 15.098.600 se recuperaron, según las autoridades.

 

Fuentes: france24.com / sputniknews.com / rt.com / infobae.com / ntn24.com